MÉXICO, D.F.- Asaltaron, robaron e intentaron matar a una mujer para robar su casa; atacaron sexualmente a sus propias hijas y sobrina; financiaron la compra de aeronaves para introducir droga a Estados Unidos, su país, donde blanquearon dinero ilícito; asesinaron a novias y rivales de pandilla con armas y puñales para luego… ¡huir a México!

La justicia norteamericana los acusa de actos contra la salud y lavado de dinero en Columbia, Florida y Texas; por delitos sexuales y amenazas contra menores de edad en California; de homicidio, por las Cortes del condado de Travis, Texas, y Riverside, California; de asesinato doloso y robo en Maryland.

Los 11 prófugos de la justicia norteamericana que redondearon a 100 el número de estadounidenses extraditados desde México y que hoy llegan a su patria son parte de una lista de 284 ciudadanos de ese país que desde enero de 2007 han cruzado la línea fronteriza del sur en busca de un refugio de impunidad, pero fueron capturados.

"Cada uno de estos peligrosos criminales ahora ha sido retirado de las calles de México", resaltó en un comunicado la Procuraduría General de la República (PGR), dependencia encargada de los procesos de extradición.

Son Víctor Manuel Contreras Soltero; Arturo Casas Vásquez, "El Peli"; Leonardo Vásquez Estrada; Jesús Emilio Rivera; Rodolfo Villela Tovar; Joel Núñez Valles; Jesús Manuel Garza, "Chuy"; César Pacheco y Francisco Contreras de diversos estados dela Unión Americana.

De California: Gabriel Cabrera López enfrenta cargos de abuso sexual y violación de su hija y de una sobrina durante un período de 15 años y Arnoldo Vargas Esteves, por la muerte de un miembro de una pandilla enemiga en diciembre de 1998.