SACRAMENTO (AP).– Los californianos recibirán un poco menos en sus cheques de salario por el plan de retención de impuestos diseñado para ayudar a cubrir la brecha del déficit presupuestario.

A partir de esta semana, los empleadores deberán retener 10% más en impuestos estatales a los ingresos —un total de 1,700 millones de dólares— que los contribuyentes le darán al estado hasta el junio, mes en que finaliza el año fiscal.

El gobernador Arnold Schwarzenegger y la Asamblea Legislativa incluyeron la retención acelerada como parte del acuerdo presupuestario negociado en febrero.

Una persona con un solo ingreso que gana $51,000 al año, sin dependientes, verá un aumento de $4,06 en las retenciones semanales de impuestos estatales a los ingresos. Una pareja que gana $145,000 al año, sin dependientes, recibirá $16.90 dólares menos cada semana.

Técnicamente, la medida no es un aumento impositivo porque el estado supuestamente debe devolver estos fondos luego con las declaraciones impositivas, señaló Brenda Voet, portavoz de la Junta de Recaudación de Impuestos de California.

Como la medida comienza en noviembre, tendrá un impacto mínimo en las declaraciones impositivas de 2009. El impacto en las futuras declaraciones impositivas podría ser más profundo, ya que el aumento en las retenciones permanecerá vigente en forma indefinida.

La Junta de Recaudación de Impuestos urge a los trabajadores de California a revisar las retenciones impositivas y ponerse en contacto con su asesor.

Aquellas personas que declaran impuestos calculados en forma trimestral, como las personas que trabajan en forma independiente o aquellos que generan ingresos considerables de acciones y dividendos, también deberán pagar sus impuestos con más celeridad.

A partir del 1º de enero, el estado les exigirá pagar 70% de sus impuestos estimados durante los primeros seis meses del año calendario, en lugar del 60% exigido en la actualidad.