SACRAMENTO.- El director de comunicaciones de Jerry Brown, el procurador general de California, renunció ayer después de que se revelara que había grabado en secreto conversaciones telefónicas con periodistas.

Scott Gerber, de 33 años, señaló en su carta de renuncia que había decepcionado a la oficina del procurador general y también a sí mismo cuando grabó entrevistas telefónicas con los periodistas sin pedir su autorización.

"Mi objetivo no era hacerle trampa a nadie, simplemente quería llevar un registro preciso de las declaraciones oficiales que se hacían sobre los asuntos de interés público", señaló Gerber. "Ahora queda claro que cometí errores de criterio muy graves".

California es uno de los 12 estados que exige notificación a todas las partes antes de poder grabar una conversación telefónica.

La carta de Gerber fue dirigida al procurador general adjunto, James Humes. Humes y Jonathan Renner, asistente del procurador adjunto, estaban siendo entrevistados por un periodista del San Francisco Chronicle durante una llamada que Gerber dijo haber grabado.

La oficina del procurador general dijo que Humes y Renner no sabían que la conversación estaba siendo grabada sin el conocimiento del periodista.

Las leyes estatales establecen que quien "colabora e induce" a cometer esta infracción también puede quedar sujetos a sanciones, entre ellas una multa de hasta 2,500 dólares y un año en prisión para la primera infracción.

Gerber, que trabajó para Brown durante aproximadamente un año, dijo en su carta que ni Brown ni los demás abogados en la oficina sabían que estaba grabando las llamadas sin permiso.

Pidió disculpas al procurador general y a los "pocos periodistas de las llamadas" que grabó, señalando que probablemente hubieran estado de acuerdo en permitirle grabar si les hubiese pedido.