KABUL, Afganistán.— La comisión electoral afgana canceló ayer la segunda ronda de las elecciones presidenciales fijada para el sábado y proclamó ganador al presidente Hamid Karzai, dos meses y medio después de una primera ronda estropeada por maniobras fraudulentas.
El presidente estadounidense Barack Obama recibió la victoria con elogios y advertencias, al decirle a Karzai en una llamada telefónica que debe hacer esfuerzos serios contra la corrupción en su gobierno y preparar a su país para que pueda defenderse solo.
"Enfaticé que éste debe ser un momento en que comencemos a escribir un nuevo capítulo", dijo Obama al narrar la conversación más tarde. Cuando Karzai le dijo que así sería, Obama aseguró que le dijo que "la prueba no será con palabras. Será con hechos".
El gobierno de Obama había estado esperando que surgiera un gobierno considerado legítimo en Kabul antes de anunciar si desplegará decenas de miles de soldados más a Afganistán.
Karzai había recibido el domingo el segundo mandato quinquenal de facto, luego de que su único rival, el ex canciller Abdulá Abdulá, se retiró oficialmente de la vuelta de desempate tras afirmar que la votación no sería libre ni justa tras el masivo fraude de la primera ronda. El manejo de la votación inicial dañó la credibilidad internacional de Karzai.
El gobierno de Obama dijo estar preparado para seguir trabajando con Karzai, un hombre al que ha criticado por su floja lucha contra la corrupción y la insurrección del Talibán.
Obama dijo que el proceso electoral fue "desprolijo", pero que Karzai ganó según la ley afgana. La Casa Blanca dijo en repetidas oportunidades que Abdulá se había retirado por sus propias motivaciones políticas y personales.
Obama dijo que Karzai necesita "aprovechar el interés de la comunidad internacional en su país".
El presidente de la Comisión Electoral Independiente, Azizulá Lodin, proclamó ganador a Karzai en una conferencia de prensa efectuada el lunes en Kabul, poniendo fin potencial a una crisis política dos meses y medio después de las elecciones fraudulentas.
Ronald Neumann, quien fuera embajador estadounidense ante Afganistán, dijo que la cancelación de la segunda vuelta electoral era la mejor opción disponible para el país y que era improbable que alguien dispute la decisión.
"Se acabó. El se retiró. Ganó Karzai. Creo que nosotros estamos mucho más atenidos a las reglas que lo que estarán ellos", dijo Neumann.
La suspensión fue anunciada horas después que el secretario general de la ONU Ban Ki-moon llegó a Kabul en una visita sorpresa, al mismo tiempo que arreciaba la presión internacional para una pronta resolución de la situación electoral que atraviesa el país.
Karzai y Abdulá habían negociado la posibilidad de compartir el poder, pero las negociaciones de último minuto encabezadas por Estados Unidos y las Naciones Unidas no produjeron acuerdos.
La cancelación de la segunda ronda será un gran alivio para los organizadores, que se apresuraron a efectuar la consulta antes de que comience el duro invierno afgano, que seguramente obligará a cerrar carreteras en el norte del país e impedirá a los electores acudir a los centros de votación.
Empero, el mayor temor lo planteó la seguridad: un vocero del Talibán había amenazado con nuevos episodios de violencia contra los que participaran en la consulta.
La semana pasada, varios insurgentes suicidas provistos de chalecos con explosivos asaltaron un alojamiento de empleados de la ONU situado en el centro de Kabul, matando a cinco trabajadores del organismo mundial y tres afganos. Tras el ataque algunos se plantearon la posibilidad de que la ONU reduzca sus operaciones en el país.
Empero, Ban prometió ayer que el organismo mundial continuará en Afganistán pese a los asesinatos de su personal. Agregó que Karzai le aseguró que las fuerzas de seguridad afganas trabajarán para proteger al personal de la ONU.