Una investigación de la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) resultó en la presentación de cargos por tráfico de armas contra un agente del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) que ayer se rindió voluntariamente a las autoridades federales.
Johnny Augustus Baltazar, de 50 años, y quien es dueño de una firma de seguridad privada en Belice, fue nombrado en una acusación federal que intentó enviar un contenedor con armas de fuego a ese país centroamericano sin informar al transportista del contenido, como lo indica la ley.
Según las autoridades las armas incluían 9 pistolas calibre .40 y dos pistolas de 9mm así como más de 1,500 cargas de munición.
Baltazar, quien fue puesto en baja administrativa por el LAPD desde el año pasado cuando inició la investigación, enfrenta un cargo federal de transportación interestatal ilegal de armas de fuego y municiones.
La acusación contra Baltazar fue la culminación de una investigación de ICE desde julio de 2007 que inició cuando agentes de la Patrulla Fronteriza y Aduanas interceptaron las armas en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles.
Según los investigadores, el policía no tenía licencia para transportar las armas que serían utilizadas por la firma de seguridad Elite con sede en este país centroamericano y propiedad del detenido.
"Como agente del orden, este acusado debería saber fehacientemente que hay estrictos controles para exportar armas de fuego", expresó Miguel Unzueta, agente a cargo de la oficina de investigaciones de ICE en Los Ángeles. "Y estas leyes están diseñadas para asegurarse que las armas no caigan en las manos equivocadas", agregó.
También el LAPD ha abierto una investigación interna contra Baltazar, quien espera una audiencia disciplinaria en este cuerpo policial.







