Un pequeño de apenas tres años de edad encontró un arma de fuego en su casa y accidentalmente se disparó en el rostro rompiéndose las fosas nasales y parte de su cráneo en un accidente registrado este fin de semana. Y aunque el pequeño ayer se encontraba en condición estable tras varias cirugías, la peligrosa experiencia es solo un recordatorio más del peligro latente que representan las armas de fuego al alcance de los niños.
Esta experiencia aunada a recientes tragedias en Gardena y Bakersfield, así como los señalamientos de un estudio y las estadísticas oficiales de varias instituciones, señalan que el peligro parece pasar desapercibido por los mismos padres de familia que tienen armas dentro de sus casas.
Este último incidente ocurrió en Rialto, una ciudad a 53 millas al oeste de Los Ángeles, el sábado pasado cuando la abuela del menor llamó a las autoridades alrededor de las 10:40 de la mañana para reportar la tragedia ocurrida en la cuadra 1500 de la Avenida West Shamrock, según narró el sargento Richard Royce, del Departamento de Policía de Rialto.
Cuando los agentes llegaron al lugar, se encontraron al menor -que no fue identificado- con una simple herida de bala que había perforado sus fosas nasales y quebrado parte de su cráneo producto de una bala calibre 22.
El menor fue transportado de emergencia a un nosocomio, donde ayer se recuperaba satisfactoriamente tras varias cirugías en su rostro, mientras la Policía preparaba un reporte a la Fiscalía del condado de San Bernardino para posibles cargos de descuido infantil a los progenitores.
"Pudo haber sido peor. Cualquiera que tenga un arma debería de cuidarla apropiadamente", expresó Royce a este rotativo. "La gente debería de saber esto, es como sentido común. Toda persona debe tener su arma en un lugar que no esté al alcance de los niños", agregó.
Pero al menos este pequeño corrió con mejor suerte que la de un jovencito de 12 años de Gardena que se mató accidentalmente el pasado 15 de octubre en su casa ubicada en el 14600 de la Avenida Berendo, al dispararse con un revolver que pertenecía a sus padres.
Según la Policía el arma estaba segura en el cuarto de sus padres, pero el menor de alguna forma se las ingenió para sacarla mientras estaba siendo cuidado por un primo de 14 años.
Este mismo año, se dio la muerte de James Peterson de 15 años de edad, quien el pasado mes de julio se mató en Bakersfield con un arma de fuego. En mayo una niña de apenas 3 años que sacó un revólver debajo del sofá de la casa de sus padres y mató a su hermanito Rubén Soto, de 2 años de edad. Todo porque hubo un arma de fuego a su alcance.
Se estima que al menos un tercio de los hogares de Estados Unidos tienen en su casa arma de fuego y el Centro de Prevención de Enfermedades (CDC) asegura que sólo la mitad de ellos los guarda en un lugar adecuado.
Las estadísticas del CDC, que tabula cada año el número de muertes por descargas de armas accidentales en menores, parecen probar esta afirmación.
Durante los años 2000 y 2006, el CDC reportó que hubo más de 1,386 muertes accidentales por descarga de arma de fuego en personas entre los 14 y 24 años de edad y más de 253 entre jovencitos de 10 a 14 años en toda la nación.
Los menores de 10 años reportaron 209 casos de muerte en el mismo período, siendo California uno de los estados con mayor incidencia.
Un estudio de la Universidad de Ohio encontró además que casi el 87% de personas entrevistadas para una encuesta educativa aseguró que creían que sus hijos no tocarían las armas de fuego si las encontraran, mientras el 52% aseguró que sus hijos eran "demasiado inteligentes" para hacerlo. Cuatro de cada 10 entrevistados dijeron que pensaban eso por las instrucciones dadas a sus hijos.
"Incluso aunque tengan hijos adolescentes, deben tener cuidado pues éstos muchas veces no saben cómo reaccionar cuando encuentren un arma" replicó Royce. "Las armas deben estar bien guardadas y si no tienen como guardarlas, nosotros mismos les podemos dar un ‘kit’ gratis", agregó.
Organizaciones como Sentido Común acerca de Chicos y Armas (CSAKG) y el Fondo para la Defensa de la Niñez, ni los seguros podrían evitar tragedias, por eso sugieren que lo mejor es educar a los menores sobre los riesgos aunado a los mecanismos de seguridad.
La CSAKG ofrece información a padres de familia que tienen armas en su casa a cómo tomar acción para evitar tragedias en el sitio www.kidsandguns.org.
Las policías locales también ofrecen información e incluso ‘kits’ de seguridad gratuitos de como guardar sus armas adecuadamente.