Segunda parte de una serie de tres
TECATE, Baja California.— "Para diciembre, entre esos montes, van a matar parejo a polleros y migrantes". La predicción la hace El César, un "coyote" de la zona de Tecate, mientras señala la región conocida como "El Ochito", el paraje donde recientemente las autoridades descubrieron un cementerio clandestino de inmigrantes.
El César se limpia el sudor que le escurre por la frente, interrumpe la entrevista y da indicaciones por teléfono a sus empleados antes de explicar que con la llegada masiva de inmigrantes hacia finales de diciembre, las cuotas mensuales a los carteles del narcotráfico se reforzarán, pero también la industria del secuestro.
"Estamos apalabrados, para diciembre la cuota por ‘limpia de camino’ va a ser de 2,000 a 5,000 dólares mensuales y para reforzar la presión comienzan a matar a los guías hasta que todos parejitos comencemos a pagar", detalla El César.
A orillas de la autopista que conduce al pueblo de Rosa de Castilla, El César se detiene junto a una pequeña caseta telefónica cuya pared tiene un gran número ocho dibujado en color blanco [El Ochito] desde ese paraje, explica, operan las células de los carteles de droga dedicadas al secuestro de inmigrantes.
"Aquí todos los que estamos en este negocio sabemos eso. Todo esto es una mafia. A los de la policía les dan 20,000 dólares al mes para que detengan a los migrantes y los entreguen a los secuestradores. Secuestran grupos de a 10, 20 personas, nomás en un día", revela El César
"Llegan grupos de ocho o 10 ‘cholitos’ bien armados y ahí mero, en medio del desierto te secuestran y comienzan a llamar a tu gente. Los que no pagan se quedan aquí sembrados en los cerros", continua.
Las contribuciones obligadas a los narcos no les ofrece garantía de que estarán libres de un secuestro, aclara.
"Nadie está seguro, antes al ‘guía’ nomás le tumbaban los pollos, pero ahora también a él lo secuestran", platica el traficante.
Un ligero cojeo al caminar y cicatrices en sus brazos y piernas dan cuenta de los casi 10 años que El César ha pasado cruzando personas entre California y Baja California, un negocio que afirma nunca había sido tan peligroso como este año que está por terminar. "El peligro ya no es morirse deshidratado entre los cerros, es más, la gente ya ni llega a la frontera porque los están matando de una bala encajada en la cabeza", dice en tono preocupado.
Aunque empírica, la predicción del César no aleja de lo que predicen estudios nacionales. La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) proyectó que la problemática del secuestro de migrantes es tan profunda que para finales de este año el número de víctimas podría llegar a ser de 18 mil personas.
El informe asevera que en los últimos seis meses ese organismo nacional tuvo conocimiento de 198 casos de secuestro de migrantes, con un promedio de 33 eventos por mes, es decir más de un incidente de secuestro cada día.
"Esta situación se viene gestando desde años atrás. Comenzamos a tener conocimiento de secuestros de migrantes en 2004 y lo denunciamos, pero en ese tiempo la respuesta de la Secretaría de Gobernación fue: ‘No lo hagan público porque entonces más gente se va a dedicar a eso’... Nunca hicieron nada", recuerda Carlos Villanueva, de la Asociación Mundial de Mexicanos en el Exterior (AMME).
La dimensión de la problemática es grave, indica el informe, sólo de los casos reportados se detectaron 9,758 migrantes privados de su libertad, es decir, más de 1,600 secuestrados por mes.
Las mismas estadísticas del Instituto Mexicano de Migración (IME) muestran que entre finales de diciembre y hasta finales de marzo el número de mexicanos que intenta cruzar la frontera asciende en más de un 30%.
"Este es un problema que impacta directamente a los mexicanos que vivimos en el exterior, porque esas familias son las que pagan los rescates", detalló Villanueva.
Cientos de agentes se Alistan
Mark Endicott, portavoz de la Patrulla Fronteriza en San Diego, coincide que con la llegada del invierno, más migrantes podrían estar buscando ingresar al país.
"La gente subestima mucho el frío, pero hasta el momento la tendencia de detenciones ha bajado un 22%, y esperamos que así siga ¿van a venir más? Lo sabremos en el momento, lo que sí es una certeza es que ahora tenemos más recursos para detenerlos, sólo el año pasado este sector tenía 1,500 agentes, ahora somos 2,500 y todos estaremos desplegados en la franja", indicó.
Pero la seguridad más estricta también da lugar a una tasa más pronunciada de los contrabandistas, explica Wayne Cornelius, del Centro de Estudios Comparativos de Inmigración de la Universidad de California en San Diego.
En los pasados seis meses el secuestro de migrantes ha garantizado a los carteles ganancias superiores a los 25 millones de dólares, indica el reporte de la Comisión de Derechos Humanos.
"La mayor parte del dinero con el que se pagan los rescates fue enviado por Western Union y no fueron destinados a 50 millones de cuenta habientes, quienes los cobraron fueron un grupo determinado en lugares determinados. El gobierno mexicano bien podría hablar con las autoridades financieras y pedir que se investigue a tales o cuales y así saber quiénes fueron los que cobraron", declaró a la prensa mexicana Rodolfo Casillas, profesor de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), quien participó en la investigación.
En los cruces de migrantes de Tecate y Tijuana se concentra el 90% de los casos sucedidos en la franja fronteriza con California. El resto se reparte entre Mexicali y Ensenada, afirmó Miguel Ángel García Leyva, de la Asociación Esperanza contra Desapariciones Forzadas de Tijuana, que apela por la creación urgente de una fiscalía especial para investigar estos casos.
Cada día esa organización recibe una llamada diaria y se estima que entre ocho y 10 secuestros no se reportan.
"El fenómeno se ha recrudecido en los últimos meses y no sería una sorpresa que empeorara. Aun con el pago de rescate, los secuestros, explica Hernández, muchas veces terminan desapareciendo a la víctima".
Lea mañana la parte final de la serie: ‘Madres deportadas luchan por sus hijos’