WASHINGTON, D.C.— Antes de presentar públicamente sus principios de reforma migratoria, el congresista demócrata de Illinois, Luis Gutiérrez, declaró ayer que es probable que el presidente del Subcomité de Inmigración del Senado, Charles Schumer, también demócrata de Nueva York, introduzca la propuesta de reforma migratoria en enero, para que sea discutida en febrero y marzo.
Hasta el momento el senador de Nueva York no había entregado información respecto al plazo en que introduciría el proyecto de ley, luego de que pasara el Día del Trabajo, límite de tiempo anunciado para presentar la legislación en la Cámara Alta.
Gutiérrez además recalcó que en diciembre el Congreso estará discutiendo el proyecto de reforma de energía, tras lo cual vendría el debate migratorio.
"Pensamos que en enero ya es el momento. El senador Harry Reid [líder de la mayoría] dijo que primero salud, luego energía y finalmente inmigración. He hablado con el senador Schumer y todo me indica que todo está listo para seguir esos pasos; para que en febrero puedan tener el debate y los votos en el Senado, y en marzo lo podamos tener en la Cámara de Representantes", aseguró.
Hasta ahora, la estrategia demócrata en el Congreso ha estado basada en aprobar un proyecto de ley en la Cámara Alta para después avanzar en el otro cuerpo legislativo.
Sin embargo, ahora, tras el anuncio de estas expectativas, la pregunta clave es si realmente los plazos son viables y realistas. La Administración y los líderes demócratas están apostando a que la reforma de salud estará resuelta antes del Día de Acción de Gracias, algo que aún no está claro, considerando el largo proceso legislativo que queda por delante en ambas cámaras.
Por otro lado, aunque esto efectivamente ocurra, también se está apostando a que la reforma de energía sea un proceso relativamente fácil, un punto al que se le dará prioridad temporal por sobre la reforma migratoria.
El mismo presidente Barack Obama reconoció en una rueda de prensa con periodistas hispanos hace varias semanas, que su agenda estaba repleta y que se requería de un gran esfuerzo político para sacar adelante los principales proyectos de su Administración: reforma de salud, energía e inmigración.
Consultado por La Opinión, el secretario del Interior, Ken Salazar, reiteró el compromiso del mandatario; sin embargo, no quiso entrar en detalles respecto a la forma en que la Casa Blanca está negociando la reforma migratoria, ni tampoco la prioridad que se le dará si se introduce en paralelo a otros temas clave como reforma de energía.
Hasta el momento, la Casa Blanca, al igual que los principales líderes demócratas involucrados en la reforma migratoria, han estado negociando tras bambalinas para sacar adelante el nuevo proyecto de ley. No obstante, fuentes al interior del Capitolio han indicado a La Opinión que aún no se ha alcanzado apoyo bipartidista.
Ayer, el congresista Luis Gutiérrez presentó, a su vez, los principios básicos de la propuesta de reforma migratoria que introducirá a la Cámara Baja noviembre, en una concentración que reunió a cientos de hispanos en el patio oeste del Capitolio.
Entre los puntos principales destacados por Gutiérrez se incluyó la protección de los trabajadores estadounidenses e inmigrantes, proveer suficientes visas para disminuir la inmigración indocumentada, fortalecer la seguridad fronteriza, mantener a las familias unidas, incluir DREAM Act y AgJOBS, entre otros.
Antes de dirigirse al público, el congresista especificó que aunque ha conversado ampliamente con el senador Schumer, éste es un proyecto independiente de lo que se está haciendo en la Cámara Alta y que espera tener una serie de diálogos antes de introducir la legislación en noviembre.
"No vamos a poner lenguaje en que se diga que la gente tiene que regresar para buscar su visa, penalidades de miles de dólares. Pensamos que los jóvenes no deberían pagar ninguna multa y tener su residencia mucho más rápido, que los trabajadores agrícolas deberían tener un camino independiente a su legalización", dijo Gutiérrez.
"No queremos esperar 10 a 15 años para reunificar familias. Si tú tienes una petición, queremos que eso sea concedido en no más de cinco años. Que se acabe con los retrasos", enfatizó.
Antes de que comenzara el mitin, el senador Robert Menéndez dijo a La Opinión que apoyaba la iniciativa de Gutiérrez y la consideraba una medida importante para mantener el impulso para la reforma migratoria. Sin embargo, especificó que es probable que el proyecto final enfatice más ciertas áreas que el congresista de Illinois no incluyó.