Obtener el diploma de la secundaria sin haber aprobado un examen final que evalúe los conocimientos del estudiante es una práctica que cada vez se está volviendo más común en Estados Unidos. Un total de 14 estados de la nación están considerando la opción de que las pruebas de final de curso jueguen el papel determinante de conceder o no el diploma al estudiante, aunque se hayan completado todas las clases.
En California, esta medida que se conoce como el examen de egreso de secundaria (CAHSEE), evalúa al alumno en las áreas de lenguaje y matemáticas.
Las normativas varían sustancialmente entre los diferentes estados que ya aplican este tipo de medidas. Si bien muchos de ellos realizan estas pruebas sin ser de carácter obligatorio superarlas para obtener el diploma, en algunos de ellos —Arkansas, Maryland y Oklahoma— sí lo será a partir de 2012 y en el resto la obligatoriedad entrará en vigor tres cursos más tarde.
Los estados que se sumarán en 2015 a la medida son Indiana, Massachusetts, Mississippi, North Carolina, New Jersey, Nueva York, South Carolina, Tennessee, Texas, Virginia, y Washington.
Sin embargo, y aunque los estados se han mostrado interesados en querer alinear el contenido de lo que se enseña con lo que se evalúa, los analistas dudan sobre la efectividad de las pruebas debido a la falta de investigaciones profundas al respecto.
"Para entender el impacto total de los exámenes de fin de curso, necesitamos más estudios detallados sobre la implementación y cómo los exámenes afectarán los resultados de los estudiantes, el plan de estudios, la enseñanza y la actuación por grupos específicos de alumnos", reseñó Jack Jennings, presidente del Centro de Asuntos Educativos (CEP).
Las asignaturas que evaluará cada estado también diferirán. Así, Arkansas examinará a sus alumnos de secundaria de álgebra, geometría, lenguaje y biología para obtener el diploma, mientras que otros estados como Oklahoma permitirán al alumno escoger dos de entre cinco asignaturas, además de tener que medir sus conocimientos en Álgebra I e Inglés II.
El grado en el que se empiece a administrar la prueba es otro de los factores que no tienen por igual todos los estados. California, que comenzó a implementar el examen en 2001 pero no fue hasta 2006 cuando fue obligatorio superarlo para graduarse, requiere a los estudiantes tomarlo a partir del décimo grado. Por contra, Carolina del Norte planea desarrollar la prueba sobre habilidad en computación en el octavo grado, mientras que New Jersey opta por administrar el examen en el undécimo.
Con la incursión de Arkansas, Maryland y Oklahoma entre los estados que exigirán superar esta prueba, el 74% de los estudiantes de 26 estados del país estarán obligados a pasar el examen de egreso de secundaria en 2012 si quieren vestir la toga.
Actualmente, los estudiantes de minorías conforman el 75% del alumnado que asisten a las escuelas en aquellos estados donde el examen es requisito obligatorio, según datos de CEP, aunque esta tendencia aumentará hasta 84% en los próximos cuatro años con la incorporación a las pruebas de tres regiones adicionales.




