El congresista Xavier Becerra confirmó ayer que no aceptará el cargo de Representante Comercial de Estados Unidos para el que había sido considerado por el presidente electo Barack Obama y seguirá en la Cámara de Representantes, donde acaba de ser reelecto a un noveno período y es ahora el número cinco en el liderazgo.
Becerra dijo ayer a la junta editorial de La Opinión que varias razones influyeron en su decisión de retirarse de la consideración para el cargo, incluyendo el hecho de que el mismo no parecía presentarse como uno demasiado prioritario para el nuevo gobierno.
"Mi preocupación es qué tanto peso hubiera tenido esta posición y qué prioridad tendría. Llegué a la conclusión de que [los tratados comerciales] no serían prioridad número uno, quizá ni siquiera dos o tres", dijo Becerra.
El congresista Becerra, de Los Ángeles, fue uno de los latinos de influencia que apoyaron a Barack Obama durante las primarias, cuando aún competía con Hillary Clinton, y muchos de los políticos de la comunidad estaban con ella.
Algunos observadores indicaron que en realidad era bueno para los latinos que Becerra se quedara en el Congreso y no fuera a tomar un puesto "que nunca tuvo mucho que ver con él", dijo Arturo Vargas, presidente de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos y Nombrados (NALEO).
"Nunca me pareció que el comercio tenía mucho que ver con él. Su trabajo en el Congreso ha sido en Justicia, Educación y en el comité de Medios y Arbitrios, y creo que Obama quería tenerlo cerca porque lo considera una persona preparada, pero no lo vi nunca en ese puesto", dijo Vargas. "Él habría sido, por ejemplo, un buen nominado a Fiscal General, ya que además es abogado".
Para Vargas, "habría sido una pérdida tremenda para los latinos en el Congreso, ya que Becerra tiene un puesto importante en el liderazgo y señoría en Medios y Arbitrios, el poderoso comité por el que pasan todos los proyectos de ley que tienen que ver con impuestos o financiamiento.
Becerra también indicó que su presencia en el Congreso le pareció mucho más importante y que además tuvo razones personales para rechazar la oferta.
"Para hacer bien este trabajo habría hecho falta viajar mucho, no sólo reparar relaciones fuera del país, sino en el propio Washington. Y también tengo una familia", dijo Becerra. La familia del congresista vive en Los Ángeles, a pesar de que él vive parte del tiempo en Washington desde que fue electo al Congreso en 1993.
Por otra parte, ayer circuló una entrevista que el jefe de gabinete de Obama, Rahm Emanuel, le dio a una publicación en inglés, Político.com, en la que argumenta que el presidente electo "ha roto récords" de latinos en puestos altos en Casa Blanca y gabinete combinados.
"Basándome en los récords que he podido encontrar, tenemos a más hispanos en posiciones altas en esta Casa Blanca que bajo el Presidente Bush o el presidente Clinton", dijo Emanuel a esa publicación. "Estoy orgulloso del hecho de que es un personal diverso, pero lo más importante, que el estándar fue la calidad".
Tal parece que Emanuel está reaccionando a críticas de algunos observadores de que no habían nombrado a suficientes latinos a los puestos importantes. Hasta ahora Obama ha nombrado a cuatro latinos a puestos en la oficina del presidente, uno en la del vicepresidente y uno en el gabinete.
Éstos son Bill Richardson, como secretario de Comercio; Nancy Sutley, como directora del Consejo de la Casa Blanca sobre Calidad Ambiental; Moisés Vela, como director administrativo de la oficina del vicepresidente; Louis Caldera, para la Oficina Militar de la Casa Blanca, y Cecilia Muñoz, hasta ahora activista del Consejo Nacional de la Raza, para la Oficina de Asuntos Intergubernamentales.
Se espera que hoy anuncie el nombramiento de Ken Salazar, senador de Colorado, para secretario del Interior, y próximamente el de Adolfo Carrión, como líder de la Oficina de Asuntos Urbanos de la Casa Blanca.