Durante años se habló en Estados Unidos de "la importancia del voto latino", pero más como un grito de batalla que como una realidad política. Pero después de la elección del martes, las cifras confirmaron esa aseveración, dijeron a La Opinión analistas y expertos; es decir, el voto latino sí fue importante.
Según datos oficiales, cerca de 10 millones de votantes hispanos, de los 12 millones que se calcula están empadronados, emitieron su voto. Fue un aumento del 32% respecto de 2004. En los pasados dos años, casi 1.5 millones de hispanos obtuvieron su ciudadanía, para luego inscribirse y participar en el acto cívico.
Y dos de cada tres lo hicieron por el ganador, Barack Obama.
Para los comentaristas, el voto latino fue importante por el resultado electoral en aquellos estados que eran considerados clave; en consecuencia, prevén que en la próxima administración se abrirá la puerta para discutir la reforma migratoria, disminuir las redadas contra indocumentados y contrarrestar el ambiente antiinmigrante.
"No podemos decir que el voto latino determinó la victoria, pero sí que sumado al voto afroamericano decidieron el destino de este país. Este apoyo representa un compromiso de Obama con los votantes hispanos para que se ocupe de los asuntos que le interesan a esta comunidad: en primer lugar la economía y, en segundo, una reforma migratoria", dijo Clarissa Martinez de Castro, directora de Inmigración y Campañas Nacionales del Consejo Nacional de la Raza (NCLR), a este rotativo.
El 32% de apoyo hispano logrado por John McCain resalta en comparación con el 45% que logró en su momento el presidente George W. Bush.
Florida fue ayer el ejemplo más palpable del poder del voto hispano. Por primera vez en la historia de ese estado, el 57% de los latinos votaron a favor del Partido Demócrata, logrando que el estado de la naranja se pintara de azul. Fue algo nunca visto desde que el voto latino comenzó a contabilizarse por separado en la década de los 80.
"En Florida el voto hispano fue determinante. En las primarias partidistas fueron los hispanos quienes decidieron que McCain sería el candidato republicano; en las elecciones presidenciales el voto latino determinó que Obama sería presidente", dijo el profesor David Ayón, analista político de la Universidad Loyola Marymount University.
Por su relación con América Latina, Florida es considerado como el estado de más influencia en política migratoria, por lo que el triunfo demócrata abre un espacio en la replantación del tema, afirmó Ayón.
"Este nuevo gobierno demócrata sabe que si quiere mantener y reforzar su apoyo, debe ante todo mejorar la situación económica y apoyar una reforma migratoria, porque fueron estos dos temas los que movilizaron a números históricos de votantes latinos. Existe una amplia posibilidad de que se replantee una reforma migratoria en los próximos dos años", dijo el experto a La Opinión.
A pesar del entusiasmo y lo uniforme del apoyo a Obama, la fuerza latina pudo haberse sentido con más fuerza. Efectivamente, según un estudio del Centro Hispano Pew difundido ayer, los índices de participación latina prácticamente no variaron en comparación con elecciones pasadas.
En efecto, la participación hispana ayer fue el 8% del total del electorado, mientras que en 2004 se alcanzaron cifras históricas del 8.4%.
"Es claro que el voto latino sigue siendo el de una minoría, pero lo peculiar en estas elecciones fue su importancia en los estados clave", aseveró Al Camarillo, doctor en estudios chicanos de la Universidad de Stanford.
Ocho estados que votaron por Bush en 2004 le dieron el martes la espalda a McCain. Y, en cuatro de ellos, el surgimiento de la fuerza hispana fue uno de los motivos.
Una muestra clara de ello se vivió en el estado de Virginia, donde hasta 2004 el voto latino ni siquiera figuraba en las encuestas y este año contribuyó con 12 mil votos: el 5% de la suma total.
En otro estado que votó republicano en 2004, Nuevo Mexico, cuatro de cada 10 votantes son de origen hispano. El 69% de ellos se declaró esta vez por un gobierno demócrata y sólo el 30% optó por la posición republicana.
En un mensaje a la nación difundido ayer en español, el presidente electo se dirigió a la comunidad hispana para agradecer su apoyo.
"Juntos hemos llegado a la meta. Juntos le demostramos al país y al resto del mundo que el cambio es posible", señaló el demócrata en un texto publicado en su página de la internet.
Andrés Ramírez, analista de la Red Nacional Demócrata, opinó que el Partido Demócrata deberá continuar ininterrumpidamente invirtiendo esfuerzos en congraciarse con la comunidad hispana para que el cambio llegue a otros estados del sur como Texas y Arizona, actualmente en manos republicanas.
"La gran mayoría de la población hispana es de la generación joven, la que determinará el rumbo de este país", recalcó Ayón.
Por el momento, organizaciones hispanas como el Consejo Nacional de la Raza se muestran optimistas. Pero, acotan, el compromiso hispano no se acaba el día de la elección, sino que "tenemos que seguir luchando por los intereses de nuestra comunidad", como dijo Martínez de Castro.