El voto de la comunidad hispana en Los Ángeles fue numeroso el 4 de noviembre en las elecciones presidenciales, consideradas históricas. (FOTO: Aurelia Ventura/La Opinión)
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Florida fue ayer el ejemplo más palpable del poder del voto hispano. Por primera vez en la historia de ese estado, el 57% de los latinos votaron a favor del Partido Demócrata, logrando que el estado de la naranja se pintara de azul. Fue algo nunca visto desde que el voto latino comenzó a contabilizarse por separado en la década de los 80.

"En Florida el voto hispano fue determinante. En las primarias partidistas fueron los hispanos quienes decidieron que McCain sería el candidato republicano; en las elecciones presidenciales el voto latino determinó que Obama sería presidente", dijo el profesor David Ayón, analista político de la Universidad Loyola Marymount University.

Por su relación con América Latina, Florida es considerado como el estado de más influencia en política migratoria, por lo que el triunfo demócrata abre un espacio en la replantación del tema, afirmó Ayón.

"Este nuevo gobierno demócrata sabe que si quiere mantener y reforzar su apoyo, debe ante todo mejorar la situación económica y apoyar una reforma migratoria, porque fueron estos dos temas los que movilizaron a números históricos de votantes latinos. Existe una amplia posibilidad de que se replantee una reforma migratoria en los próximos dos años", dijo el experto a La Opinión.

A pesar del entusiasmo y lo uniforme del apoyo a Obama, la fuerza latina pudo haberse sentido con más fuerza. Efectivamente, según un estudio del Centro Hispano Pew difundido ayer, los índices de participación latina prácticamente no variaron en comparación con elecciones pasadas.

En efecto, la participación hispana ayer fue el 8% del total del electorado, mientras que en 2004 se alcanzaron cifras históricas del 8.4%.

"Es claro que el voto latino sigue siendo el de una minoría, pero lo peculiar en estas elecciones fue su importancia en los estados clave", aseveró Al Camarillo, doctor en estudios chicanos de la Universidad de Stanford.