El voto de la comunidad hispana en Los Ángeles fue numeroso el 4 de noviembre en las elecciones presidenciales, consideradas históricas. (FOTO: Aurelia Ventura/La Opinión)
1/2

Durante años se habló en Estados Unidos de "la importancia del voto latino", pero más como un grito de batalla que como una realidad política. Pero después de la elección del martes, las cifras confirmaron esa aseveración, dijeron a La Opinión analistas y expertos; es decir, el voto latino sí fue importante.

Según datos oficiales, cerca de 10 millones de votantes hispanos, de los 12 millones que se calcula están empadronados, emitieron su voto. Fue un aumento del 32% respecto de 2004. En los pasados dos años, casi 1.5 millones de hispanos obtuvieron su ciudadanía, para luego inscribirse y participar en el acto cívico.

Y dos de cada tres lo hicieron por el ganador, Barack Obama.

Para los comentaristas, el voto latino fue importante por el resultado electoral en aquellos estados que eran considerados clave; en consecuencia, prevén que en la próxima administración se abrirá la puerta para discutir la reforma migratoria, disminuir las redadas contra indocumentados y contrarrestar el ambiente antiinmigrante.

"No podemos decir que el voto latino determinó la victoria, pero sí que sumado al voto afroamericano decidieron el destino de este país. Este apoyo representa un compromiso de Obama con los votantes hispanos para que se ocupe de los asuntos que le interesan a esta comunidad: en primer lugar la economía y, en segundo, una reforma migratoria", dijo Clarissa Martinez de Castro, directora de Inmigración y Campañas Nacionales del Consejo Nacional de la Raza (NCLR), a este rotativo.

El 32% de apoyo hispano logrado por John McCain resalta en comparación con el 45% que logró en su momento el presidente George W. Bush.