El presidente electo, Barack Obama, y su ex rival política, la senadora demócrata de Nueva York, Hillary Clinton, habrían discutido la posibilidad de ser nominada como Secretaria de Estado, aunque las partes ni negaron ni confirmaron las especulaciones.
Obama recibió a Clinton en Chicago, Illinois, el jueves, y aunque todos reconocen la capacidad y experiencia de la senadora, algunas fuentes hispanas se mostraron decepcionadas de que de ser ciertas todas las especulaciones, y si Clinton acepta, se haya pasado por alto al gobernador hispano de Nuevo México, Bill Richardson, quien siempre se perfiló como uno de los favoritos y más calificados para el puesto.
Ayer trascendió además que Obama se reunirá el lunes en Chicago con su ex rival republicano por la presidencia de Estados Unidos, John McCain.
Pero de inmediato el equipo de trancisión de Obama descartó que sea posible que Obama le ofrezca a McCain un puesto en su gabinete y que más bien se trata de un encuentro para dejar atrás las diferencias de la campaña y demostrar el interés de ambas partes de trabajar de forma bipartidista.
Entre tanto, Obama continuó evaluando candidatos para formar su equipo de Casa Blanca y su gabinete, pero toda la atención giró en torno al papel que tendría Clinton en la administración Obama.
Aunque la senadora y su esposo, el ex presidente Bill Clinton, hicieron campaña por Obama en las postrimerías de la elección general, la contienda primarista entre Clinton y Obama fue dramática y con giros bastante negativos.
Tras una lucha intensa por la nominación, que dividió al Partido Demócrata, se especuló que Obama seleccionaría a Clinton para la vicepresidencia, pero al no producirse, generó más disgusto entre los seguidores de la senadora.
Clinton es conocida mundialmente, ha sido Primera Dama, integra varios comités del Senado, incluyendo el de Servicios Armados, y nadie duda de su capacidad.
Además, de concretarse el rumor, desmostraría que Obama tiene la capacidad de trabajar con quienes han sido sus más acérrimos rivales.
La Secretaría de Estado es la cuarta en línea de sucesión presidencial.
Pero algunos líderes hispanos consultados, que prefirieron el anonimato, cuestionaron que de ser cierto que le ofrecieron el puesto y en caso de que Clinton lo acepte, se haya pasado por alto al gobernador Richardson, quien tiene una amplia experiencia en política exterior y ha encabezado numerosas misiones oficiales y extraoficiales en diversas partes del mundo para liberar a estadounidenses, civiles y militares, así como prisioneros políticos.
Richardson se ha menciona do en la lista de posibles candidatos junto al senador demócrata de Massachusetts, John Kerry, quien prácticamente catapultó a Obama a la escena nacional cuando fue seleccionado como el orador central de la Convención Nacional Demócrata de 2004, cuando Kerry fue el nominado presidencial.
"El presidente electo tiene la prerrogativa de escoger a quien quiera, pero la comunidad latina y la comunidad en general piensan que el gobernador Richardson está capacitado para ser Secretario de Estado", dijo a La Opinión un lider hispano que prefirió no ser identificado.
Si no es para la Secretaría de Estado, la fuente indicó que Richardson debería ser considerado "para un alto puesto".
Anoche se filtró que Richardson y Obama se reunieron ayer para dialogar sobre la posibilidad de que el gobernador ocupe la Secretaría de Estado, pero no se dieron más detalles.
Richardson apoyó a Obama desde un principio rompiendo con muchos hispanos que apoyaron a la senadora Clinton en el proceso primarista lo cual provocó la ira del ex presidente Clinton.
Posteriormente hizo campaña por todo el país en favor de Obama entre los hispanos, y más importante aun, ese apoyo fue vital en conseguir que un estado tradicionalmente republicano como Nuevo México votara por Obama el pasado 4 de noviembre. Como en otros estados, el voto hispano fue central en el proceso.
"Tiene que ser un puesto bien alto pues ya (Richardson) fue Embajador de Estados Unidos ante la Organización de las Naciones Unidas", agregó la fuente.
La Agenda Nacional de Liderazgo Hispano, que agrupa a una treintena de organizaciones nacionales, le envió a Obama una carta precisamente instándolo a nominar a Richardson a la Secretaría de Estado.
Richardson, egresado de la prestigiosa Fletcher School of Law and Diplomacy, fue congresista de Nuevo México y trabajó en la administración Clinton, primero como Embajador de Estados Unidos ante la ONU, y luego como Secretario de Energía tras la renuncia de Federico Peña al puesto que habría dejado al gabinete de Clinton sin un hispano.