Latitude muestra en la pantalla del teléfono un mapa de la zona con la foto de la persona que buscamos en su posición actual. (FOTO: AP/Google Inc.)
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Pero tener la capacidad de conocer en todo momento dónde se encuentra una persona genera por supuesto dudas sobre el respeto a la privacidad.

"Todo en Latitude es opcional", insistió Vic Gundotra, vicepresidente de ingeniería de Google, en el blog corporativo del buscador. "No sólo puedes controlar exactamente quién ve tu posición, sino también decir qué posición ven", añadió.

Por ejemplo, un usuario puede decidir que sus contactos sepan que está en Roma, pero no en qué parte de la ciudad se encuentra, explicó.

También es posible regular qué información llega a cada uno de los contactos. Podemos querer, por ejemplo, que nuestra pareja sepa que estamos llegando a casa pero considerar que a nuestro compañero de trabajo le basta con conocer que nos encontramos en la ciudad.

Google ha insistido en que no retendrá en sus ordenadores información sobre el itinerario de sus usuarios y que sólo se guardarán datos sobre la última localización.

Tanto Latitude como otras iniciativas recientes de Google se enmarcan dentro de los esfuerzos del buscador para aumentar su presencia en el área de la telefonía móvil, donde ha invertido considerablemente en los últimos dos años.

Coincidiendo con la celebración de su décimo aniversario el pasado septiembre, Google citó "apostar con fuerza por la web móvil" como una de sus tres prioridades para el futuro.