PHILADELPHIA, Pennsylvania. — Próximamente en su televisor: Publicidad en lugares inesperados.
Los avisos aparecen en lugares donde la gente disfrutaba de un descanso de tanta publicidad, como los llamados "pago por evento" y guías de programación en pantalla.
Por eso, lo que se verá no será necesariamente los avisos tradicionales de 30 segundos. La nueva publicidad televisiva se parecerá a la de la internet: interactiva, adaptada a espectadores individuales y difícil de pasar por alto. Uno no podrá optar por no verla.
Las compañías productoras de la nueva publicidad esperan atraer a clientes que deben ser cuidadosos con sus presupuestos de mercadeo. A su vez, estos clientes apuestan a que el espectador no rechazará la publicidad, siempre que esta ofrezca bienes y servicios adecuados a sus intereses particulares.
En un ensayo el año pasado en Huntsville, Alabama, Comcast Corp. halló que los espectadores que recibían publicidad adaptada a ellos la miraban un 38% más de tiempo que los receptores de avisos menos específicos.
"A la gente le gusta comprar. Le gusta investigar productos", dijo Charlie Thurston, presidente de la división de ventas de publicidad de Comcast, la proveedora más grande de TV por cable del país. "La publicidad sólo es molesta cuando existe una desadaptación total entre el producto y el espectador".
La publicidad en la televisión pagada ha aumentado de manera notable, teniendo en cuenta que la falta de ella fue lo que atrajo a los suscriptores en un comienzo.
Los ingresos por publicidad en la televisión por cable sumaron apenas 100 millones de dólares en 1981. Para el año 2000 habían llegado a 10,500 millones y en la década actual se duplicaron a 21,000 millones, según la firma investigadora SNL Kagan.









