Si los negocios en propiedad de mujeres formaran un país propio, tendrían el quinto Producto Interno Bruto (PIB) del mundo, situándose ligeramente por detrás de Alemania, y superando al de Francia, el Reino Unido e Italia.
Así de relevantes son los ocho millones de negocios estadounidenses en los que un 51% o más de la propiedad está en manos femeninas, y que aportan cerca de tres billones de dólares a la economía.
Además, los mismos generan 23 millones de empleos (un 16% del total nacional), y eso a pesar de los obstáculos a los que se enfrentan muchas empresarias.
"Actualmente sólo consiguen un 3.4% del volumen de contratos federales", dice Barbara Kasoff, presidenta de Mujeres Influenciando las Políticas Públicas (WIPP), o sea menos del objetivo federal del 5%.
Dicha organización, junto con el Consejo Nacional de Mujeres de Negocios (NWBC) y el Centro de Investigación de Negocios de Mujeres, (CWBR), bajo el patrocinio de WalMart, hicieron público ayer el primer estudio exhaustivo sobre negocios propiedad de mujeres
El informe espera utilizarse como una herramienta para influenciar políticas públicas que fomenten el crecimiento y creación de más negocios en manos femeninas.
Margaret Barton, directora ejecutiva de NWBC, señala que en el pasado las únicas cifras sobre negocios de mujeres provenían del censo, y se obtenían con años de retraso.
"Las cifras que tenemos ahora nos ayudarán a convencer a los responsables de legislación y políticas públicas de la importancia de fomentar los negocios de mujeres", dice Barton.
Kasoff destaca como ejemplo, la necesidad de impulsar el empleo en los negocios de mujeres.
"Sólo el 20% de los mismos puede permitirse tener empleados actualmente", dice Kasoff, enfatizando que si aún con ese porcentaje los negocios de mujeres generan 23 millones de empleos, un aumento del mismo resultará crucial para paliar la grave situación de desempleo actual.





