La fuerte tendencia de los consumidores al ahorro y las restricciones impuestas por las tarjetas de crédito presagian una jornada adversa para el comercio en la próxima temporada de compras.
"Se dice que la recesión ya terminó si se mide por PIB, pero lo cierto es que las empresas siguen despidiendo gente", dijo ayer Jack Kyser, economista fundador de la Corporación de Desarrollo Económico del Condado de Los Ángeles (LAEDC), en el momento de revelar sus previsiones para la época navideña de compras. Predijo una gran cantidad de cierres de pequeños negocios, especialmente los de tipo familiar, al terminar las fiestas de fin de año.
Aunque las estimaciones para California prevén que las ventas suban entre 1% y 2% respecto del año pasado y a pesar de que algunas de las tiendas más importantes del país, como Saks y Nordstrom, dieron a conocer que sus ventas se recuperaron en octubre, Kyser destacó que el comercio minorista ha sido muy cauto a la hora de ordenar mercadería. Esto dijo, se ha reflejado en la caída de las importaciones que pasan por el Puerto de Los Ángeles. Añadió que los compradores que esperan hasta una semana antes de la Navidad en espera de encontrar abundancia de ofertas, lo más probable es que se topen con locales vacíos.
Janet LaFevre, directora de mercadotecnia de Glendale Galleria, uno de los centros comerciales más frecuentados de la región, recomendó a los buscadores de ofertas que madruguen, pues las tiendas no van a reaprovisionarse tan rápidamente como en años anteriores. Los madrugadores, dijo, barrerán con las ofertas y con los especiales denominados ‘doorbusters’, que serán anunciados previamente en espacios publicitarios.







