Aprende cómo puedes reducir tus costos cuando vayas a pagar en tiendas, almacenes y hasta en la consulta del médico
Cuando dices que regateas al momento de pagar, muchos te miran como si fueras un apestado que no sabe comportarse en sociedad… pero la mirada enseguida se transforma en envidia cuando añades lo que te has ahorrado después de aplicar tu técnica para conseguir rebajas.
La gente no se da cuenta de que regatear es un arte de gran importancia para nosotros los consumidores. Afortunadamente, sigue siendo una tradición popular y efectiva. En un estudio hecho por Consumer Reports se encontró que…
Más del 90% de los compradores que trataron de conseguir un mejor trato negociando servicios y bienes —muebles, electrónicos y aparatos eléctricos, modelos de piso o de demostración e inclusive facturas médicas— consiguieron rebajas.
F Cerca del 93% consiguió rebajas al negociar sus facturas médicas…
FY el 92% tuvo éxito al menos una vez en conseguir un precio más bajo en artículos electrónicos para el hogar.
La encuesta también cubrió experiencias de los compradores negociando cuotas con bancos o tarjetas de crédito, al comprar joyería, planes de teléfono celular, y objetos coleccionables y antigüedades.
CÓMO REGATEAR
1. No seas tímido. Sin dejar de mantener un tono amable y una sonrisa, sé sincero y directo, pero cuando pidas un descuento no lances amenazas. Sugiere algo como, "¿Podríamos llegar a un acuerdo?". Si un competidor local tiene el mismo artículo más barato, menciónalo. Tal vez la tienda esté dispuesta a igualar esa mejor oferta. Pero luego, sé discreto—piensa que quizás el vendedor no quiera que divulgues el trato que te acaba de ofrecer.
2. Entérate del precio justo. Antes de comprar, investiga en la web y en otras tiendas el costo de un producto. Pide al vendedor que te garantice un reembolso de la diferencia en el precio del artículo si lo sacan a la venta por menos en un tiempo razonable. Si no puedes obtener un descuento, pide que te paguen por el envío, la entrega, la instalación o una garantía extendida sin cargo extra.
3. Calcula la necesidad que tiene el comerciante de vender. Los vendedores de artículos que necesitan moverse rápido, tienen un mejor incentivo. Un auto que lleva meses en un lote sin venderse, le está costando a la agencia. De igual modo, alguien que está vendiendo una casa cuando ya compró otra, puede verse en la necesidad de reducir el precio pronto.
4. Trata con el que manda. Si un vendedor no puede darte un descuento, averigua quién te lo puede dar; casi siempre es el gerente o supervisor. Lo mismo ocurre cuando quieres negociar cuotas y tarifas por servicios profesionales.
5. Negocia desde una posición ventajosa. Para algunos servicios (compañías de celular o de radio por satélite), mantenerte como cliente es muy importante, porque es muy caro atraer nueva clientela. Cuando sea el momento de renovar tu contrato, pide algo extra, como más minutos en un plan de teléfono celular. Deja bien claro que estás dispuesto a llevarte tu negocio a otra parte.
6. Busca defectos que se puedan reparar. Hay mercancía con defectos menores que puedes tolerar o reparar fácilmente. Muéstrale las fallas al vendedor.
7. En efectivo y en persona. Habrá comerciantes que te ofrezcan descuentos porque no tienen que pagar cuotas por transacciones a una compañía crediticia. Por otra parte, regatear cara a cara puede ser más efectivo que usar el correo electrónico o el teléfono.
8. Regatea en el momento oportuno. Las compras de automóviles pueden ser más efectivas en noviembre y diciembre, cuando la gente está pensando en los días festivos. Pregúntale a tu contador si te daría una rebaja por hacer tu informe de impuestos en enero o febrero.