Te apuesto lo que quieras que cuando te has dejado llevar por la fantasía de qué harías si te ganas la lotería, has pensado: "¡Me voy a buscar un chofer que me maneje el auto!".
Imagínate que esta fantasía se hace realidad con una de las maneras de inversión más inteligentes, cómodas y productivas que existen: los fondos mutuos, esas cooperativas capitalistas donde todos ponen un poco de dinero para hacerse ricos, o por lo menos para sacarle el jugo a sus ahorros.
Inversionistas de todo el mundo envían su dinero —y hasta con sólo 25 dólares puedes participar— a una compañía de inversiones determinada, la cual lo coloca en una especie de "cesta", de donde lo toma un experto administrador de esa compañía (¡el chofer de tus sueños!) para invertirlo de las maneras que considera más provechosas para sus inversionistas.
Él o ella compra y vende bienes (acciones, bonos, propiedades, etc.) de un grupo de compañías en las cuales el fondo invierte su dinero, que es el tuyo. El valor del fondo subirá o bajará según el valor de cada una de las acciones o de los bonos individuales que el fondo posee.
Al fin de cada día de transacciones, tu compañía de fondos mutuos hace un inventario del valor de sus inversiones y las divide entre sus inversionistas, lo que nos da el precio de nuestras acciones. A partir de las 4:00 p.m. hora del Este, puedes buscar en internet o llamar a la compañía para calcular cuánto ganaste o perdiste ese día.
ESTRATEGIAS DE COMPRAPero todo en inversiones tiene su riesgo: el fondo mutuo no garantiza tu dinero como una cuenta corriente o una de ahorros. Incluso los fondos conservadores tienen sus peligros, pero ten en cuenta que jamás una compañía de fondos mutuos se ha ido a la bancarrota (cosa que sí ha sucedido con muchos bancos).
Seleccionar, entender, mantener y vigilar un fondo mutuo no es complicado, sobre todo si tienes en cuenta los siguientes consejos:
1. Puedes comprar fondos mutuos si llamas directamente a la compañía, a través de un agente de Bolsa, de un planificador financiero y por internet. Hasta tu banco posiblemente también vende fondos mutuos.
2. Aunque existe una gran cantidad de fondos mutuos, prefiere los que ofrecen una ganancia estable, a largo plazo. Por lo general, los que te aseguran ganancias instantáneas son los menos confiables.
3. No te dejes llevar por los anuncios impresionantes de la tele o las revistas al elegir un fondo, porque te lo diga un amigo que no sabe mucho del asunto ni porque determinado fondo esté "de moda". Elígelo basándote en el comportamiento de ese fondo en los últimos 12 meses, hace tres años y hace cinco.
¿Cómo y dónde puedes evaluar el comportamiento de un fondo? Revisa en la biblioteca y en internet los informes publicados por compañías confiables como Morningstar, Inc. Busca allí el nombre de tu fondo y revisa estos tres aspectos:
1. Ganancia... anota las cifras de su rendimiento en esos períodos ya mencionados del pasado (especialmente en los últimos tres años).
2. Riesgo... tienes que medir el ‘beta’ del fondo, que es la medida que te muestra su nivel de riesgo o volatilidad. Busca un fondo con un beta con menos de ‘1’, por ejemplo, ‘0.5’. Esta cantidad significa que ese fondo tiene la mitad del riesgo de un fondo calificado con un beta de ‘1’.
3. Costo... ¿qué resuelves con un fondo mutuo que gana mucho dinero... pero en el que tu ganancia se va en pagar los costos de mantenimiento y manejo? Muchas veces esos costos están escondidos en las letras pequeñas de los detalles o en un lenguaje ligeramente enrevesado.
Siempre que tengas unos ahorros de los cuales puedas prescindir durante dos años —pues en caso de una emergencia, tienes otro dinero fácilmente disponible—, piensa en colocarlo en un fondo mutuo. Son inversiones ideales y sencillas que ofrecen la oportunidad de invertir con poco capital y poco trabajo, ya que reúnen el dinero de muchas personas para crear un tesoro con el cual hacer inversiones poderosas en las empresas más grandes del mundo. Aunque no lo creas, ¡tal vez invirtiendo 50 dólares te conviertas en dueño o dueña de una millonésima parte de Coca-Cola!









