Si desea conservar sus amistades cuidado al prestar dinero. (FOTO:Fotolia)
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Si sospechas que este préstamo puede arruinar la amistad, una buena estrategia para evitar ser prestamista, es decir: "tuve una mala experiencia en el pasado y a consecuencia una larga amistad terminó. Desde entonces, establecí la regla de no prestar dinero, ¿hay otra forma en la que te pueda ayudar?".

Puedes ser una buena amiga sin comprometer tus finanzas. Por ejemplo, si el solicitante tiene alguna habilidad o servicio puedes ofrecerle pagos a cambio de trabajo en tu hogar, hacerte de niñera o resolver cualquier problema.

Si ya prestaste dinero y el deudor "se está haciendo el loco", no tengas miedo de cobrarle la deuda, quien tiene la confianza para pedir, no debe ofenderse porque le indiques que no está cumpliendo con su pacto, recuérdale que "¡cuentas claras conservan amistades!".

María Marín es autora del bestseller Mujer sin Límite. Ella conduce el programa de radio nacional "Tu vida es mi vida" Visite: www.MariaMarin.com