El presidente salvadoreño Mauricio Funes vino a Los Ángeles con una idea que ayer presentó a un grupo de congresistas de California: que el Estatus de Protección Temporal (TPS) dé el siguiente paso y se convierta un beneficio migratorio permanente para los 225,000 originarios de ese país.
Su propuesta plantea que, como un escalón previo para alcanzar una reforma migratoria integral, sus connacionales que se han inscrito al TPS por séptima ocasión, "pudieran aspirar a un estatus migratorio de carácter permanente".
Ayer, después de recorrer las instalaciones del Consulado de El Salvador en Los Ángeles, el presidente indicó que trae un planteamiento "diferente" respecto al debate migratorio, el cual no ha adquirido relevancia, consideró, por los procesos electorales en el Congreso y el Senado.
"Si Estados Unidos y su liderazgo quieren ayudar a El Salvador, como al resto de Centroamérica, a reducir los flujos migratorios, debemos de construir una sólida alianza para reducir los niveles de desigualdad social, de exclusión y de pobreza, que es lo que estimula la migración", mencionó el mandatario.
Un día después de confirmar que un tercer sobreviviente de la matanza de 72 migrantes en Tamaulipas, México, es salvadoreño y que estaría en Estados Unidos, el mandatario indicó que no pedirá una indemnización al gobierno de México para las familias de sus 11 compatriotas asesinados.
Por el contrario, recalcó que su administración es responsable, en parte, de la matanza atribuida a presuntos integrantes de Los Zetas, por no ofrecer oportunidades laborales allá.
"También hay una responsabilidad del estado salvadoreño en el sentido de que estos migrantes no tendrían necesidad de irse en la forma en que se van, si en El Salvador existieran los suficientes empleos y las condiciones de bienestar como para no obligar a que (emigre) lo mejor de nuestros jóvenes", dijo Funes.
El presidente de El Salvador informó que ha refrendado su colaboración con el gobierno mexicano para esclarecer los asesinatos en Tamaulipas y comentó que el testimonio de su connacional ayudará en este propósito.
"Podría ser clave para establecer los móviles de esta masacre, porque marca un punto de inflexión en el comportamiento que han tenido estas organizaciones criminales, especialmente en el trato que dan a los migrantes cuando pasan por México", manifestó.
Sin revelar datos del tercer sobreviviente, el funcionario dijo que su administración ha tenido contacto con él, pero que, por razones de seguridad, no informará dónde se localiza. Ayer, según reportes de prensa, el presidente indicó que éste se encontraba en Estados Unidos.
Funes dijo que ha vivido de cerca el dolor que causó la masacre de Tamaulipas, pues la hermana de una de las víctimas labora en la residencia presidencial.
A las 11 familias de los asesinados, dijo, han apoyado con los gastos fúnebres y el traslado de los restos. "Son familias pobres que necesitan apoyo de parte del estado para que no se vean obligados a enviar a sus hijos a conseguir el dinero que no pueden conseguir dentro de El Salvador", explicó.
Cada día, entre 400 y 500 salvadoreños emprenden camino hacia Estados Unidos, principalmente por la falta de empleo. Sin embargo, el primer mandatario aclaró no se le puede atribuir culpabilidad a México.
"Sería irresponsable de mi parte decir que México es el responsable del maltrato que se le da a nuestros compatriotas, porque se les violan sus derechos", sostuvo.
En su primera visita al consulado angelino como jefe de Estado, negó que el TPS sea un fracaso. Argumentó que el descenso gradual de salvadoreños inscritos obedece a que algunos se han convertido en residentes legales, fueron deportados, cometieron faltas menores o no tienen los 420 dólares que se necesitan para pagar el trámite y el permiso de trabajo.
En Los Ángeles vive el grupo más grande de salvadoreños en Estados Unidos. Ayer, el presidente los animó a que envíen las solicitudes de reinscripción del TPS antes de la medianoche de hoy y obtengan ese "alivio parcial".