Seguramente conoces la famosa fábula de la cigarra y la hormiga, ¿verdad? Entonces recuerdas cómo la poco previsora cigarra —que en verano no ahorró nada para los malos tiempos, a diferencia de la hormiga, que trabajó y guardó sus suministros— se quedó sin nada de comer cuando llegó el invierno. Pues a ti también, si gastas cada centavo de tu salario mensual y solamente haces los pagos mínimos de tus tarjetas de crédito, cualquier imprevisto podría ponerte al borde de la ruina económica. Evita eso y sigue desde ahora los siguientes pasos, que te ayudarán a hacer frente a cualquier situación imprevista.

1. Crea un fondo de emergencia

Un fondo de emergencia es una cuenta de ahorro (como, por ejemplo, las de Money Market) destinada a cubrir gastos extraordinarios. Una vez que la abres, no debes retirar fondos de ella para tus gastos diarios, sino solamente en caso de que exista una verdadera emergencia. Establecer este fondo es el primer paso hacia la creación de un sólido plan financiero para ti y tu familia.

El dinero que depositas en tus ahorros de emergencia podrá variar con el tiempo, pero inicialmente es aconsejable tener una reserva equivalente al valor de tus gastos durante tres meses. Para aquellos que están (mal) acostumbrados a gastar cada centavo que ganan, crear esta cuenta será, sin duda, muy difícil al inicio. Pero una vez que se establezcan, podrán felicitarse. El simple hecho de ahorrar de un modo regular es un excelente hábito y una gran conquista para el bolsillo.

2. Extiende el plazo de tu fondo