El mar de morosos creado por la recesión ha aumentado la demanda de las agencias de cobro, y la ruina de tantos individuos y familias les hace más difícil el trabajo y las obliga a ser más flexibles.
"Los clientes que tenemos nos están enviando más casos, pero lo que no vemos es lo que en este negocio llamamos liquidez", dijo Tony Pinto, jefe de comunicaciones de A.R.M. Solutions, una de las agencias de cobranzas más fuertes del país. En otras palabras, "hay mucha gente a quien llamar, pero nadie tiene dinero para pagar",
Para reducir costos de personal, su empresa opta por usar más tecnología y ha adoptado un sistema de cuotas fijas a partir de una escala basada en volumen de casos. La mayoría de esas empresas en cambio cobran un porcentaje de la deuda cobrada, que puede llegar a ser de 50% ( 55% en casos extremos) de la cantidad impaga.
Pinto dijo que sus métodos le han permitido alcanzar una tasa de 42% de éxito en la actividad, a un costo promedio de siete centavos por cada dólar de deuda.
Un sondeo de Inside ARM reveló que este tipo de industria fue afectada como cualquier otra por la recesión. Más del 32% reconoce haber recortado nómina este verano, frente a 26% del año pasado.
Según Tony Sánchez, de Southland Business Bureau, una agencia de Los Ángeles, en el actual entorno económico muchos clientes están contentos con recuperar aunque sea una porción de las deudas.
"Es más difícil cobrar a personas que no están trabajando, y estamos viendo más gente desempleada últimamente", dijo quien afirma haber trabajado en el negocio de las cobranzas desde los 18 años.
Durante los primeros seis meses del año, según datos del American Bankruptcy Institute, el número de bancarrotas en la nación se incrementó un 36% con respecto al año pasado.
En el mismo período, las gestiones de quiebra aumentaron 35% entre los individuos o familias endeudadas.
"Cuando la gente apenas puede cubrir cosas esenciales como el pago de la hipoteca, gasolina y alimentos, el pago de la tarjeta de crédito de un almacén no es una prioridad", expresó John Nemo, portavoz de la Association of Credit and Collection Proffesionals (ACA).
En su sondeo conducido en julio , manifestó, el 25% de los miembros de ACA dijo haberse visto obligado a recortar nómina o hacer otro tipo de reducción de gastos.
Añadió que en el presente entorno de quiebra financiera, cada vez hay más compañías de cobranzas dispuestas a negociar con sus acreedores.
Sánchez dijo que cuando su empresa se topa con personas morosas que están en la quiebra, procura trabajar con ellos para convenir un plan de pagos con letras mensuales.
"Queremos ver al menos un esfuerzo honesto de su parte para cancelar la deuda", dijo.
Según Pinto, la mayor de las personas morosas quieren colaborar para resolver su situación.
Nuestro método es suave, en parte porque queremos ayudar a que nuestros clientes conserven a sus clientes, especialmente tratándose de un negocio que depende de suscripciones", dijo. Si los tratas mal, se van a otra parte.
No todas las agencias optan por la vía diplomática, y los abusos y tácticas rudas empleadas por cobradores agresivos han generado una enormidad de historias y reclamos que han dado mala imagen al negocio de las cobranzas.
La Comisión Federal de Comercio (FTC), la dependencia del gobierno federal encargada de esos casos, produjo varias recomendaciones para reformar y modernizar el sistema de cobros.
"Existen esos casos", dijo Pinto, el portavoz de ARM Solutions; "sin embargo, me gustaría pensar que el trato rudo y los abusos son más bien la excepción en este negocio".
SUGERENCIAS AL CONSUMIDOR
Para tratar con agencias de cobro:
* Comuníquese rápidamente con ellas.
* Si el reclamo no tiene mérito, pida a la compañía que se lo pruebe.
* Si solicita la verificación dentro de los primeros 30 días de haber recibido la primera carta de cobranza, la agencia no podrá proseguir la acción de cobro hasta que no la verifique.
* Si la deuda existe y tiene dinero para hacer pagos, negocie con la agencia; tal vez pueda conseguir que la esta acepte saldar la cuenta aunque sólo pague una parte de lo adeudado.
* Si busca un descuento grande (v.g. 50%) esté preparado para pagar el monto reducido en uno o dos pagos, y no a largo plazo.
* Para ayudar con el proceso de negociacion busque una agencia que sea miembro de National Foundation For Consumer Credit (nfcc.org, 800-388-2227)
* Si no tiene dinero para pagar, también puede decírselo a la agencia, así tal vez no le den prioridad a su deuda.
* También puede exigirle a la agencia que ya no se comunique con usted. La agencia ya no podrá comunicarse con usted excepto para decirle que ya no le seguirán cobrando, o que van a tomar alguna medida specifica para remediar el caso, como por ejemplo demandarlo.
* No dude en consultar un abogado. La asociacion de abogados de su condado le puede recomendar abogados particulares y tambien dirigirlo a servicios legales gratuitos y de bajo costo (o busque servicios gratuitos en el sitio de internet http://www.lsc.gov/ )
* Un abogado le puede ayudar a determinar si la deuda es demasiado vieja para ser cobrada; en tal caso podria usar esto como una defensa si tratan de cobrarle o demandarlo.
* Un abogado también podría ayudarle si la agencia viola leyes que limitan las tácticas abusivas de cobro.
* No se comprometa a hacer pagos que no puede hacer, o pagos de deudas que no son suyas o que son demasiado viejas. Si se compromete a pagar una deuda muy vieja, podría verse obligado a cumplir el nuevo acuerdo, y perder la defensa de no tener que pagar deudas muy viejas (donde ya se venció el "statute of limitations").
(Fuente: Consumer Action)