Si te decides a seguir este plan antideuda, es imprescindible un periodo de preparación en el que tus grandes aliados serán una visión clara de tus metas y una actitud positiva ante los retos.

1. ¡Ármate de una actitud positiva y honesta! Esto es imprescindible, antes de empezar a analizar tu presupuesto, las tasas de interés de tus tarjetas de crédito y otros detalles de tu economía, tenemos que hablar de actitud. ¿Por qué? Pues porque salir de deudas no es un juego de niños ni mucho menos.

Durante el proceso, se presentarán obstáculos y situaciones difíciles que podrás superar mejor y más rápido con una actitud optimista y mucha confianza en tus posibilidades.

Dicen que admitir el problema gran parte de la solución, así que otra de tus grandes aliadas es la honestidad para reconocer las áreas de conflicto en tu presupuesto, dónde están tus debilidades e identificar aquellos errores que te han llevado al actual nivel de endeudamiento.

2. Mantén una visión a largo plazo. De igual manera que tu actual situación económica no se originó en un solo día, eliminar las deudas no puede resolverse de una mañana para otra.

Es un proyecto a largo plazo. Cuán largo es ese plazo depende de la severidad de la deuda y de tu plan de acción, pero por difícil y extenso que resulte el camino, mantener una visión clara de tus metas te recordará que existe la luz al final del túnel.

3. Fíjate metas claras y precisas.

Si algo te ayudará a ver esa luz al final del túnel y a motivarte durante el camino es el establecer objetivos y metas a alcanzar. Pero para que esas metas te sean realmente útiles, deben cumplir ciertos requisitos: específicas, medibles,re alistas y a plazo fijo.