Son incontables las veces que mis radioyentes o lectores me preguntan sobre lo que yo a veces pienso que es "el dilema del huevo y la gallina" de los bienes raíces. ¿Quién vino primero, el huevo o la gallina?, siempre me recuerda eso de "¿Qué conviene más, pagar o no pagar puntos?", pues ambas respuestas dependen de varios detalles y no es un asunto en blanco y negro.
Para los que no lo saben —aclaremos que un "punto" es el 1% de la cantidad del préstamo que pide al banco el futuro propietario de una casa. Tienes que saber que hay dos tipos de ellos:
•Puntos de descuento (Discount points). Este honorario representa la cantidad de interés que pagas al principio. Por lo general, un banco o institución que hace préstamos te puede cobrar desde cero hasta tres o más puntos para poder bajarte la tasa de interés. Casi siempre un punto conlleva una rebaja de la tasa de interés del 0.125%. Estos puntos de descuento son deducibles de los impuestos.
•Puntos de origen (Origination points). Este tipo de pago le sirve al prestamista para cubrir los costos que él tiene que pagar por darte el préstamo. Si los puntos se usan para pagar costos de cierre, entonces no son deducibles de impuestos.
Si se te presenta una alternativa como la del ejemplo que incluimos aquí, para comparar adecuadamente un préstamo con puntos de cierre frente a un préstamo sin puntos, usa la siguiente fórmula, que es muy sencilla:
1. Escribe la cantidad en dólares de los puntos que tendrías que pagar.
2. Calcula (o pregunta) la cantidad de tus pagos mensuales —incluido el pago hacia el préstamo ("principal") y el pago hacia los intereses ("interés") — de acuerdo a la tasa de interés más alta y sin puntos que te ofrezcan.
3. Calcula (o pregunta) la cantidad de tus pagos mensuales de acuerdo a la tasa de interés más baja que te ofrezcan, usando el préstamo con los puntos de descuento.
4. Busca la diferencia entre ambos pagos mensuales.
5. Divide la cantidad en puntos (#1 de esta lista) entre los ahorros en pagos mensuales (#4). El resultado es la cantidad de meses que debes mantener tu préstamo para recuperar el pago de los puntos.
Si piensas ser propietario de esa vivienda durante más de ese período de cinco años y cuatro meses, te convendría pagar los puntos. Si no, te resulta mejor la tasa de interés más alta.
Son incontables las veces que mis radioyentes o lectores me preguntan sobre lo que yo a veces pienso que es "el dilema del huevo y la gallina" de los bienes raíces. ¿Quién vino primero, el huevo o la gallina?, siempre me recuerda eso de "¿Qué conviene más, pagar o no pagar puntos?", pues ambas respuestas dependen de varios detalles y no es un asunto en blanco y negro.
Para los que no lo saben —aclaremos que un "punto" es el 1% de la cantidad del préstamo que pide al banco el futuro propietario de una casa. Tienes que saber que hay dos tipos de ellos:
•Puntos de descuento (Discount points). Este honorario representa la cantidad de interés que pagas al principio. Por lo general, un banco o institución que hace préstamos te puede cobrar desde cero hasta tres o más puntos para poder bajarte la tasa de interés. Casi siempre un punto conlleva una rebaja de la tasa de interés del 0.125%. Estos puntos de descuento son deducibles de los impuestos.
•Puntos de origen (Origination points). Este tipo de pago le sirve al prestamista para cubrir los costos que él tiene que pagar por darte el préstamo. Si los puntos se usan para pagar costos de cierre, entonces no son deducibles de impuestos.
Si se te presenta una alternativa como la del ejemplo que incluimos aquí, para comparar adecuadamente un préstamo con puntos de cierre frente a un préstamo sin puntos, usa la siguiente fórmula, que es muy sencilla:
1. Escribe la cantidad en dólares de los puntos que tendrías que pagar.
2. Calcula (o pregunta) la cantidad de tus pagos mensuales —incluido el pago hacia el préstamo ("principal") y el pago hacia los intereses ("interés") — de acuerdo a la tasa de interés más alta y sin puntos que te ofrezcan.