En junio la Administración de Pequeños Negocios lanzó el proyecto America’s Recovery Capital Loan Program (ARC). Este programa ofrece préstamos sin interés de hasta $35,000 a pequeños negocios que pueden comprobar que han sufrido financieramente debido a la recesión económica.

Muchos empresarios han expresado interés en este programa, ya que el dinero puede ayudar a cubrir los gastos básicos (como la nómina, el alquiler, materia prima y más) por un tiempo hasta que las ventas mejoren.

Para calificar, la empresa tiene que haber generado ganancias o por lo menos haber tenido flujo de caja positivo (recibido más efectivo de lo que gastó) durante uno de los últimos dos años. También tiene que proveer su estado financiero de los últimos tres años y proyecciones para los próximos 2 años. El SBA también pide constancia del sufrimiento.

El programa funciona de una manera parecida a otros programas del SBA. El empresario llena la solicitud en una de las financieras que participan en los programas del SBA. Si aprueban su solicitud, entonces el SBA le da una garantía de 100% al banco por el dinero prestado y también se encarga de pagar los intereses. Así que el banco no corre riesgo de incumplimiento y el empresario evita los intereses. Una vez que la empresa recibe el dinero, tiene un plazo de 12 meses durante el cual no tiene que pagar ninguna cuota. Después tiene cinco años para pagar el saldo prestado sin intereses.

A pesar de que el programa promete ayudar a los pequeños empresarios, no recomiendo que cuenten con él por varios motivos prácticos. Primero, el presupuesto del programa es de solamente $350 millones —suficiente dinero para sólo 10 mil préstamos en un país que cuenta con más de 15 millones de empresas pequeñas—. Segundo, cada financiera calificada para otorgar este préstamo está limitada por el SBA a solamente 50 préstamos semanales y un total de mil préstamos. Así que si estás en una ciudad grande es muy difícil calificar. Tercero, los bancos realmente no están entusiasmados con el programa porque les prohíbe cobrar honorarios a los empresarios. El único dinero que reciben es la recompensa del SBA, que para ellos es módica y no necesariamente justifica el esfuerzo de aprobar y administrar el préstamo.