DETROIT, Michigan.— Bievenidos a la Nación de los Caseros, donde abundan las ejecuciones de hipotecas y se ofrecen a la venta al menos 1,800 viviendas por menos de 10 mil dólares cada una, hasta 10 veces menos que el precio inicial.
En casos extremos, hay casas que se venden por un dólar o menos, lo que ha atraído a Detroit a inversionistas desde lugares tan lejanos como Gran Bretaña e incluso Australia.
"En los últimos meses, he tenido 10 nuevos clientes de fuera del estado que están comprando en grandes cantidades", dijo Mike Shannon, un agente de bienes raíces de los suburbios de Detroit. Su oficina se especializa en ejecuciones de hipotecas en una ciudad que está entre las primeras en el país en ese respecto.
Pese a la profunda crisis en el mercado de bienes raíces, las ventas de viviendas con hipotecas ejecutadas están en auge. Shannon recibe regularmente llamadas de personas buscando comprar y recientemente le vendió 30 casas en un día a un comprador. Un trío de inversionistas británicos han comprado media decena y van a adquirir más.
"Yo pensé que sería una buena idea darse una mirada", dijo Darren Veness, que vive cerca de Brighton, Inglaterra.
Los compradores de fuera del estado son los más recientes en una larga fina de caseros que están tomando posesión de montones de viviendas en una ciudad que gracias a una vez poderosa industria automovilística llegó a tener una de las mayores tasas de ocupación de viviendas en el país.
Los inversionistas exteriores no están solamente interesados en Detroit, pero ha sido un blanco especial a causa del gran volumen de viviendas disponibles y el hecho de que los precios han caído más que en ninguna otra parte.
Detroit tiene ahora la menor tasa de ocupación de viviendas entre las 20 ciudades más grandes del país, de acuerdo con datos analizados por el veterano demógrafo local Kurt Metzger.
Aún no está claro cómo le resultarán las cosas a los caseros que llegan a un mercado que muy bien pudiera no haber tocado fondo. Igualmente para los pocos vecinos que aún son dueños de sus casas, que podrían beneficiarse por la ocupación de viviendas contiguas, pero casi seguramente encontrarán que las suyas tienen un precio menor que lo que ellos pagaron o deben.
Novella Willis, residente desde hace tiempo en Cruse Street, va a terminar muy pronto de pagar su hipoteca, pero está entre aquellos atrapados en el cambiante mercado. "Ninguna de estas casas se está vendiendo. Ninguna de ellas", dice. "Si usted camina hasta la próxima cuadra, va a ver un montón de hipotecas ejecutadas".
Este barrio una vez estable de pulcras casas de ladrillo en el noroeste de Detroit tiene algunas viviendas con nuevas entradas, arbustos podados y ventanas flamantes. Pero las ejecuciones de hipotecas están creando lo que Shannon llama un "sueño de los inversionistas". No se trata de las notorias casas de un dólar, sino de estructuras bien construidas que a causa de los malos tiempos están valoradas en menos de 10 mil dólares.
Willis, de 70 años y retirada como empleada de los tribunales, dice que los arrendatarios han dañado el barrio.
"Un par de casas al frente están ocupadas por arrendatarios temporales", dice. "No se quedan por mucho tiempo, quizás tres o cuatro meses. Los arrendatarios raramente podan el césped, raramente despejan la acera de nieve. Usted no ve a los dueños hasta que la gente deja la casa".
Pero los compradores que vienen de otras partes han rescatado dos casas que estaban abandonadas. Anthony Pierson y Henry Suell compraron una casa por apenas 8,500 dólares. Es una de varias casas que compraron a través de la agencia federal de viviendas, y esperan alquilarla en un mes, luego de hacer algunas reparaciones menores.
Pierson y Suell dicen que el objetivo es pagar por los impuestos y el mantenimiento por medio del alquiler y quizás ganar algún dinero si los precios mejoran.
"Nosotros queríamos invertir y ayudar a la recuperación del barrio", dijo Suell.
Veness dijo que ellos habían considerado otras ciudades, pero que hasta ahora Detroit es la mejor. Para ellos es simple: Las casas son baratas y abundan.