WASHINGTON, D.C.— El índice de calificación de riesgos empresariales Standard & Poor’s (S&P) anunció ayer que redujo la de General Electric Co. debido a los problemas que padece la filial financiera del conglomerado.
S&P redujo la calificación de GE de AAA a AA+, un escalón menos que la máxima otorgada por esa entidad y que hasta ahora sólo tenían seis empresas en Estados Unidos.
La medida, largamente anticipada, significa que GE deberá pagar mayores intereses para obtener dinero en el mercado crediticio.
Las acciones de GE subieron 1.01 dólares, casi el 12%, a 9.50 en la contratación de la mañana tras el anuncio. Las acciones han perdido casi la mitad de su valor en lo que va de año, ante las pobres perspectivas del brazo financiero del conglomerado, GE Capital.
Muchos analistas habían anticipado una reducción mucho mayor, dados los problemas de GE Capital con sus créditos morosos y la perspectiva de peores noticias en ese rubro. Y aunque dijo que defender la máxima calificación de riesgo era una prioridad, el director ejecutivo de GE, Jeff Immelt, indicó recientemente que estaba dispuesto a financiar la empresa a un nivel menor.
"No creo que la noticia haya sorprendido a GE", dijo el analista Dilip Sarangan, de la firma Frost & Sullivan.
GE Capital encara mayores pérdidas crediticias en su negocio de bienes raíces al empeorar la crisis global, dijo S&P. De haber sido una empresa independiente, la entidad calificadora hubiera dado a GE Capital una calificación mucho menor, ‘A’. Sin embargo, S&P dijo que considera el futuro de GE estable.
La empresa, con casa matriz en Fairfield, en Conneticut, produce motores de aviones a reacción, es propietaria de la cadena de televisión NBC y otorgó créditos para financiar proyectos energéticos. Era una de las seis en todo Estados Unidos que gozaba de la calificación ‘AAA’, que obtuvo por primera vez en 1956.









