Las consecuencias de no pagar la vivienda tiene efectos desastrosos en el crédito de las personas. [Foto: Archivo]
1/2

Pero también señala que su único "crimen" fue pensar que adquiriendo una segunda propiedad –que en teoría iba a generar en ingresos de alquiler suficientes para pagar la hipoteca- podría asegurar un mejor futuro para sus hijos.

"Luego, de la noche a la mañana, me encontré con dos préstamos por casi el doble de lo que valen las casas y un interés ajustable al alza", dice Carrillo.

Freedman señala que indudablemente existe también una responsabilidad compartida por prestamistas, tasadores y agentes, que permitieron o incluso promovieron la adquisición de viviendas a personas sin medios suficientes.

Según Deutsche Bank 21 millones de propietarios deberán más en sus hipotecas a finales de 2010 de lo que valen sus casas. Si tan sólo uno de cada cinco de estos propietarios en apuros abandona sus obligaciones las pérdidas para bancos e inversionistas superarían los 400 mil millones.Pero quienes incumplen también pagan un alto precio.

"Las consecuencias financieras son desastrosas", dice Edward Mermelstein, abogado especializado en bienes raíces, indicando que no se trata sólo de cerrar la puerta a otra compra de vivienda en el futuro próximo, sino prácticamente a cualquier forma de crédito.

Mermelstein añade que el impago es a menudo necesario para que los prestamistas hagan algún esfuerzo por negociar.

"Pero llegar al punto de abandonar la propiedad es algo que no le aconsejo a nadie, al menos hasta que haya agotado cualquier otra posibilidad’, dice Mermelstein.