Los cambios climatológicos han perjudicado grandemente la producción del vital maíz en México. (FOTO: Archivo la Opinión)
1/1

MÉXICO, D.F.— Con una dieta basada en el maíz para tortillas tostadas, elote; mazorca para panecillos, guisados, atoles o cualquier ocurrencia para las comidas, México importará en los siguientes 12 meses alrededor de dos millones de toneladas del grano.

"La sequía en el país hizo estragos en la producción", informó la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz a través de su director Carlos Salazar, quien desde principios de 2007 previo la necesidad de importar el producto y las desventajas del sector mexicano ante la apertura del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) a los productos agropecuarios.

La Secretaría de Agricultura estima que anualmente se producen 23.7 millones de toneladas de maíz, sin embargo el consumo supera las 31.3 millones por lo que se trae el maíz desde Estados Unidos.

Sin embargo, el fenómeno del Niño – que eleva la temperatura en la región- hizo estragos durante el 2009 con la peor sequía en los últimos 60 años y una caída en la cosecha de hasta 22 toneladas del grano, un récord histórico y un golpe para la economía del país cuyo crecimiento se fue a la baja en 7%.

"No tenemos opciones ante la falta de agua: los canales de riego están rotos y otros sistemas como aspersión o goteo son muy caros para instalarse", comenta en entrevista telefónica Raguer Castañeda, un campesino del estado de Hidalgo (Centro) que este año vio secarse su cosecha de maíz de temporal, que depende de las aguas de lluvia.

La problemática del clima propicia importación en otros granos básicos como el frijol para la alimentación humana y del ganado y el coeficiente de dependencia alimentaria en el país avanzó un 4% en el periodo enero-septiembre del 2009, según las autoridades.