Si tienes pensado hacer reparaciones o mejoras en tu vivienda, es esencial que sepas escoger tanto al contratista más conveniente como el financiamiento adecuado. He aquí las estrategias para que te cuides de contratistas que son, en realidad, estafadores en busca de dinero fácil o que actúan en combinación con prestamistas deshonestos:
Decide qué trabajos deseas realizar y cuánto puedes gastar sin caer en deudas grandes. Considera la calidad de los materiales y las marcas y modelos a utilizar.
Determina cuánto puedes solicitar prestado y cuánto puedes pagar a plazos. Tómate tu tiempo para ubicar un contratista confiable y pídele referencias a amigos, familia y vecinos.
Consulta con la oficina local de protección al consumidor o con el Better Business Bureau (Oficina de Mejores Negocios) para verificar si hay alguna queja contra el contratista (aunque el hecho de que no haya reclamos registrados no es garantía de confiabilidad).
Pídele al contratista que te demuestre que tiene licencia, que está afianzado y que tiene seguro. Verifica la información con la oficina de tu gobierno local y pídele referencias de otros clientes.
Pídele que te muestre otros trabajos que haya realizado, idealmente si son parecidos al que tú necesitas.
Solicita dos o tres cotizaciones escritas detalladas, que incluyan materiales, mano de obra y fechas de inicio y término de los trabajos, además de garantía de los materiales y la mano de obra.
Puedes anular el contrato de mejoras enviando una carta dentro de los tres días útiles de haberlo firmado, si es que fue firmado en tu casa o en otro lugar que no sea la oficina del contratista.
Ten cuidado con el financiamiento ofrecido por el propio contratista, pues muchas veces los financistas deshonestos trabajan en combinación con contratistas para aprovecharse de los propietarios. Para ello:
Consigue varias cotizaciones de financiamiento, además de la del contratista. Consulta con un abogado o asesor de vivienda, a fin de que te explique los términos del contrato de financiamiento.
Nunca pagues el trabajo por adelantado, ni permitas que, sin tu consentimiento específico, se le pague al contratista directamente del monto del préstamo.
Si el contrato contempla que el contratista puede recibir pagos parciales, de acuerdo con lo que avance, entonces también debe indicar que el prestamista puede hacer los pagos solamente después de que tú y las autoridades locales correspondientes hayan inspeccionado y quedado satisfechos con el trabajo.
Puedes anular el financiamiento enviando una carta dentro de los tres días útiles de haber firmado el contrato, e incluso posteriormente, si tu casa ha sido colocada como garantía del préstamo.
Si crees que el contratista o el financista son falsos, denúncialos a la policía, a la oficina local de protección al consumidor, al fiscal general de tu estado, o a la oficina financiera estatal. Busca un abogado, pues siempre puedes enjuiciar al contratista o al prestamista, apoyándote en las leyes estatales o federales.
… vende sus servicios de puerta en puerta.
… te llama por tu nombre y actúa demasiado amigablemente.
... te dice que está trabajando “un poco más arriba en esta calle” o “en el vecindario”.
… te menciona que tiene material sobrante de otro trabajo.
… te habla rápido, tratando de confundirte o para presionarte a fin de que firmes ese mismo día.
…te presiona para que aceptes un préstamo de su financista.
… solamente acepta efectivo o te pide que pagues todo el trabajo por adelantado.
Un contrato claro y detallado te protegerá si algo sale mal. Cuando estés listo para firmarlo, asegúrate de que incluya:
Nombre, dirección y teléfono del contratista
Número de licencia del contratista
Descripción detallada del trabajo a realizar, incluyendo la lista de materiales a utilizar
Especificaciones de los materiales a utilizar: fabricante, modelo, calidad
Fecha de inicio y término de los trabajos
Cláusula que obligue al contratista a obtener los permisos necesarios
Garantía sobre los materiales y la mano de obra
Costo total de mano de obra y materiales
Costo total del trabajo
Cláusula que te permita anular el contrato dentro de los tres días útiles de haber firmado, si se firma en tu casa













