WASHINGTON, D.C.— El gobierno federal declaró ayer que resulta seguro reanudar el consumo de tomates, con lo que levantó su advertencia por un brote de salmonelosis, que tras alcanzar un nivel sin precedentes, estaría siendo controlado, si bien no ha terminado.
Persiste una advertencia sobre el chile: la gente que está en mayor riesgo de contraer salmonelosis —incluidos los ancianos y las personas con débil sistema inmunológico— debe evitar el jalapeño y el serrano, así como cualquier platillo que los contenga, como las salsas preparadas con esos ingredientes, señalaron las autoridades federales de salud.
Los investigadores desconocen aún qué causó el brote de salmonela, que ha infectado a 1,220 personas en 42 estados. La primera persona infectada se enfermó el 10 de abril y la última de la que se tenga noticia, el 4 de julio.
Pero la decisión de ayer no implica que los tomates cosechados en primavera estén libres de sospecha. Sólo significa que los tomates que están actualmente en los cultivos y en las tiendas pueden consumirse, dijo el doctor David Acheson, jefe de seguridad alimentaria de la Oficina de Alimentos y Medicinas (FDA).
La industria productora de tomates de Estados Unidos calcula sus pérdidas en más de 100 millones de dólares a consecuencia del brote.
"Esto no equivale a decir que alguien ha quedado absuelto", dijo Acheson. Pero "hasta hoy, los funcionarios de la FDA creen que los consumidores pueden disfrutar todos los tipos de tomate fresco disponibles sin la preocupación de infectarse con la salmonela saintpaul", la variante de este brote.
Al comienzo hubo evidencia que vinculaba ciertos tomates crudos con las infecciones, enfatizó Acheson. Pero los inspectores no han encontrado la variante de la salmonela que causó el brote, en áreas del sur de Florida y México .
Hasta esos lugares los inspectores rastrearon los tomates que habrían consumido los enfermos.
Luego, surgio más evidencia que apuntaba a los jalapeños frescos —la pista principal de la FDA en la actualidad—. La entidad envió a los inspectores a una planta empacadora en México que suministró esos productos a lugares de los que se habrían derivado infecciones.
También hay sospechas sobre el cilantro fresco.













