En lugar de enfrentar tus finanzas con pesimismo, busca estrategias prácticas.
Aumenta tus reservas. Guarda el equivalente a tres meses de gastos de vida (si son dos los que trabajan, seis meses). Si estás muy apretado, pon ese dinero en una cuenta de ahorros, o en un Money Market.
Cuida tu empleo. Evita faltar, llegar tarde o irte antes de tiempo y pregúntale al jefe en qué más puedes ayudar. El momento es de eficiencia y seriedad.
Afloja el pedal. Conduce más despacio, pues por cada 10 millas por hora que conduces sobre los 60 kilómetros, el costo de un galón de gasolina sube 54 centavos. Combina los viajes y trata de llevar poco peso en el auto. Organiza carpools con compañeros de trabajo y camina a lugares cercanos.
Contrólate. Si no necesitas dinero con urgencia, no vendas tus bonos, acciones o fondos mutuos. Recuerda que al final, la Bolsa siempre sube. ¡Piensa a largo plazo! Aprovecha la crisis hipotecaria. Si tienes muy buen crédito, dinero para una buena entrada, te sientes seguro en tu empleo y encuentras la casa de tus sueños, es el momento de sacar un préstamo con ventajas.







