Mas de cuatro mil niños acompañados por maestros y voluntarios se reunieron ayer desde tempranas horas de la mañana a recoger basura en la playa Dockweiler y formar un mensaje de Arte Aéreo.
"Salven nuestro Océano" leía el mensaje, transmitido por "burbujas" de la boca de un pez gigantesco, formado de miles de pequeños cuerpos humanos sobre la arena.
El evento fue parte de un esfuerzo masivo de mas de 7,500 estudiantes, desde las playas de San Francisco hasta San Diego, donde conmemoran el Día Mundial del Medio Ambiente, un día internacional para la educación protección del mar y la tierra.
"Es una lección de educación y un mensaje que todos debemos aprender: no tiren basura, porque termina aquí en el océano y afecta nuestras playas y la vida marina." Afirmo Michael Klubock, director de la Fundación Malibu, la cual patrocina el evento e invitó a La Opinión a abordar un helicóptero para las tomas aéreas.
"Por medio del arte, estos niños están enviando un mensaje: hay que proteger el medio ambiente. Ellos son el futuro pero la obligación es de todos nosotros," comento Klubock.
Los estudiantes, provenientes de 26 escuelas primarias, descendieron de los autobuses cargando bolsas de basura y guantes de colores. Entre ellos estaba Roland Rojas, de diez años, quien se mostró agradecido en venir a pasar un día en la arena.
"No me importa que vine a trabajar, lo importante es limpiar la basura porque se la comen los pescados y se mueren," comento el pequeño con aire de sabiduría y orgulloso de una bolsa de basura llena de servilletas sucias, pajitas de plástico, latas de cerveza y varias colillas de cigarrillos.









