PHOENIX, Arizona (EFE).— El alguacil del condado Maricopa, Joe Arpaio, desafía al gobierno federal, que retiró parte de sus atributos migratorios y le investiga por prácticas de perfil racial, al anunciar que entrenará a sus agentes para detener a indocumentados.
"He dicho una y otra vez, mis agentes pueden y aplicarán leyes de inmigración", dijo Arpaio durante una conferencia de prensa el lunes.
El alguacil añadió que una vez que sus oficiales terminen el entrenamiento en las próxima semanas tendrán una mejor idea de lo que significa tener "una sospecha razonable" de que una persona es indocumentada cuando se encuentren con alguna durante sus labores como agentes del orden.
Kris Kobach, abogado de Kansas City y quien ha trabajado con el Departamento de Justicia, se encargará de entrenar a los 881 agentes del alguacil.
Kobach dijo que Arpaio tiene una "autoridad inherente", para aplicar las leyes de inmigración, al igual que todas las agencias estatales del orden en el país, de acuerdo con una opinión dada a conocer en 2002 por el Departamento de Justicia de EEUU.
"Esta autoridad aplica solamente en situaciones en las que los oficiales se encuentran llevando a cabo sus actividades normales y una sospecha surge", explicó Kobach, quien también es asesor de la oficina de Arpaio.
El pasado mes de octubre, el Gobierno retiró a 100 de los agentes de Arpaio la autoridad para ejercer como agentes de inmigración bajo el programa federal 287g y solamente les permite cuestionar el estatus migratorio de una persona una vez que ésta ya fue detenida y se encuentra encarcelada.
Desde entonces, Arpaio, también conocido como el "sheriff más duro del Oeste", ha arrestado a más de 270 indocumentados bajo leyes estatales de Arizona que se lo permiten.
"Nada cambia, solamente que ahora en vez de tener sólo 100 agentes entrenados en leyes de inmigración, todos nuestros agentes tendrán este entrenamiento", aseguró Arpaio.
Pero para activistas como Alessandra Soler Meetze, portavoz de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) en Arizona, el anuncio de Arpaio es un "táctica" más para distraer al público de los demandas y problemas legales que enfrenta su dependencia.
"La semana pasada la oficina del alguacil admitió en corte haber destruido documentos y evidencia relacionados con los arrestos llevados a cabo durante sus operativos", dijo hoy Soler Meetze.
ACLU es una de varias organizaciones que han demandado a la oficina del alguacil por discriminación y prácticas de perfil racial durante sus operativos "anticrimen".
"Desde 2007 Arpaio ha arremetido contra los inmigrantes y sabemos que esto no cambiará, seguirá aterrorizando a la comunidad", dijo la portavoz de ACLU.
Soler Meetze cuestionó las declaraciones hechas por Arpaio de que sus agentes puedan detener a personas durante lo que calificó como "infracciones civiles de tráfico".
"La ley federal dice que las agencias del orden estatales pueden aplicar leyes de inmigración durante un hecho criminal, pero no algo civil", aseguró la portavoz.
También expresó su preocupación sobre el entrenamiento que impartirá Kobach ya que se trata de un civil que no tiene facultad para representar al gobierno federal.
"Dos semanas de entrenamiento no se pueden comparar con las siete semanas que imparte el Gobierno federal bajo la 287g", enfatizó la activista.
Por su parte, Arpaio aseguró que sus agentes serán también entrenados en el tema del perfil racial, pero se negó a abundar en el tema.
Tampoco quiso revelar cuánto dinero costará el entrenamiento, ni cuándo llevará a cabo su próximo operativo.