Un gentio en el centro de Los Ángeles. Los latinos son el grupo de más rápido crecimiento. [Foto: Aurelia Ventura /La Opinión]
1/1

Chicago/EFE — La gran campaña que ha emprendido la oficina del Censo para convencer a la población inmigrante de participar en el recuento demográfico de 2010 no llega a convencer a quienes consideran que responder a los encuestadores puede complicar su situación en EE.UU.

A partir de marzo la oficina del Censo comenzará a repartir los formularios para que todas las personas, incluyendo inmigrantes indocumentados sean contados y ha enfatizado en numerosas ocasiones que la información que se recoja será confidencial.

De hecho, la Constitución de EE.UU. establece que el gobierno debe llevar un registro de los residentes en el país, no estrictamente de los ciudadanos.

Sin embargo, dentro de la población de personas sin estatus legal como María Figueroa hay temor para hacerse contar.

“Si me preguntan sobre el estatus migratorio simplemente no le diría si sí o no, porque no sé si van a compartir esa información con Inmigración”, dijo Figueroa.

Este miedo lo expresan los inmigrantes a través de sus llamadas telefónicas a programas de radio con participación popular y destinados a la comunidad inmigrante en Illinois, como el que dirige Tania Unzueta en Chicago.

Su programa ‘Sin papeles’ ofrece ayuda a la comunidad inmigrante, con consejos y recomendaciones sobre la vida en Estados Unidos.

“El programa pretende conectar a la comunidad inmigrante, especialmente los indocumentados, con lo que está pasando en la política nacional y local”, explicó la locutora.

El tema del censo es uno de los que se trata en este espacio radial y por ello durante la programación de la emisora comunitaria Radio Arte habrá espacio para el recuento demográfico y los inmigrantes indocumentados.