DENVER (EFE).- La Asociación de Abogados de Estados Unidos (AILA, en inglés) pidió hoy que la fiscal de Iowa nominada por la Casa Blanca para un puesto federal aclare su participación en las audiencias judiciales tras la masiva redada en Postville en 2008.
Stephanie Rose se desempeñó como fiscal en el caso de los cerca de 400 trabajadores arrestados en un frigorífico de Postville, en el norte de Iowa, el 12 de mayo del año pasado.
Las audiencias duraron de promedio sólo 30 minutos por persona y la mayoría de los detenidos se declaró culpable de robo de identidad. Posteriormente fueron deportados.
Rose fue seleccionada por la Casa Blanca para ser la próxima fiscal federal del Distrito Norte de Iowa, precisamente donde se realizó el masivo operativo de inmigración. Su candidatura será debatida ahora por el Senado en pleno.
Por eso, según David Leopold, presidente electo de AILA, "Rose tiene la obligación moral y ética de explicar públicamente cuál fue su papel en la presentación de cargos (contra los indocumentados)".
Leopold pidió además que Rose garantice que, de ser confirmada en el cargo, "desempeñará sus funciones como fiscal en casos criminales con la sensibilidad que aparentemente no tuvo en el caso de Postville".
Entre los puntos para los que Leopold pide una explicación está que el Distrito Norte de Iowa dio a conocer un comunicado de prensa el 12 de mayo del 2008 (el mismo día de la redada) en el que informaba que se había arrestado a "numerosos inmigrantes ilegales" antes de que agentes federales determinasen la situación migratoria de los detenidos.
Leopold también criticó que Rose usase el llamado "Manual de Defensa" que para AILA es "una guía para la convicción y deportación de los acusados" y que la fiscal estuviese a favor del sistema judicial denominado "Vía Rápida", que Leopold considera "una línea de producción de deportaciones".
Ambos procedimientos, según el presidente de AILA, "ponen en peligro los derechos fundamentales de los acusados y favorecen un proceso rápido".
Otras irregularidades en las que, según Leopold, Rose habría participado incluyen audiencias judiciales en masa, con un solo juez escuchando hasta 17 casos de inmigrantes a la vez, y restricciones en el acceso de los inmigrantes a abogados defensores especializados tanto en justicia criminal como en inmigración.
Leopold también expresó su preocupación porque, debido a la velocidad de los procedimientos, numerosos inmigrantes no tuvieron tiempo de hacer valer los derechos que les conceden las leyes de inmigración y por eso fueron deportados automáticamente, aunque podrían haber permanecido en Estados Unidos con la ayuda legal apropiada.
"¿Alzó Rose su voz aunque sea en privado para oponerse al uso por parte del gobierno de estas tácticas fiscales de coerción en contra de inmigrantes indocumentados, la mayoría de los cuales eran granjeros de Guatemala y sin educación? Y si no lo hizo, ¿por qué no?", preguntó Leopold.
En opinión de este abogado, Rose no puede evitar asumir la responsabilidad que le corresponde con respecto a las personas arrestadas en Postville debido a que la oficina de la fiscalía de distrito del norte de Iowa compiló en abril del 2008 (un mes antes de la redada) una lista de 697 personas, todas ellas empleadas en el frigorífico de Postville, para presentar cargos criminales en su contra.
A la vez, en distintos comunicados publicados durante los últimos meses, las organizaciones y personas que están a favor de la candidatura de Rose para la fiscalía federal puntualizan que los procedimientos en contra de los arrestados en Postville estuvieron a cargo del Departamento de Justicia de Estados Unidos y no de la oficina local en Iowa.
La nominación de Rose por parte del Presidente Barack Obama se basa en la recomendación realizada por el senador Tom Harkin, demócrata de Iowa.
En abril pasado, un grupo de abogados defensores de Iowa, incluyendo a once abogados que trabajaron con Rose en el caso de Postville, hicieron pública una carta afirmando que "ella exhibe un nivel de competencia y habilidad que es difícil exagerar". Y el pasado 5 de noviembre la candidatura de Rose fue unánimemente aceptada por el Comité Judicial del Senado.
Katherine Bedingfield, portavoz de la Casa Blanca, indicó que "el Presidente fuertemente respalda la nominación de Rose", agregando que la abogada trabaja desde hace doce años en el distrito norte de Iowa, habiendo actuado como fiscal en más de 200 casos criminales y participado en 34 apelaciones.
Por su parte, el senador Harkin expresó este martes a los medios de Iowa que Rose es "extremadamente brillante y muy versada en la ley, tiene mucha confianza en sí misma y una buena postura para ser fiscal federal".
Harkin recordó que tanto en abril pasado como a principios de este mes había dicho que "dentro de los poderes que ella tenía, (Rose) hizo todo lo posible para asegurarse que se hiciese justicia" en el caso de los inmigrantes de Postville.