A Jack Barrios le cuesta trabajo conciliar el sueño. Los horrores de la guerra se hacen presentes de manera constante. Alucinaciones, dolores de cabeza y depresión lo atormentan. Es el estrés postraumático de la guerra desde que regresó de Irak en julio de 2007. Pero hoy enfrenta una de sus peores pesadillas: la orden de deportación de su esposa.
"Es como estar en otra guerra", dice Jack, quien a sus 26 años es un veterano de batallas y parte de las reservas del Army para ser enviado de nuevo a combate en caso de ser necesario.
Cuando regresó de Irak, Jack acudió a una abogada de inmigración para tramitar la documentación de su esposa Francis, con quien se casó en marzo de 2006. Al siguiente mes fue enviado a Mosul para combatir la insurgencia iraquí del norte del país. Su esposa había quedado embarazada y sin realizar ningún trámite mientras él luchaba en una tierra desconocida.
Francis Barrios, de 23 años de edad, llegó de "mojada" a Estados Unidos cuando tenía 6 años. Amparada por una petición de asilo político de sus padres que huían de la situación en Guatemala, Francis obtuvo después un permiso para trabajar.
Pero cuando cumplió los 21, el permiso expiró y los abogados que consultó le dijeron que no podía arreglar papeles debido al matrimonio.
"Me decían que no podía hacer nada, porque me casé y perdí todo. Me quedé sin hacer nada, dejé de trabajar por miedo", comenta la esposa desde su pequeño apartamento en Van Nuys, donde juegan sus dos hijos, Matthew, de 3, y Alana, de 1.
Cuando recurrieron a la abogada Jessica Domínguez se enteraron que había una orden de deportación contra ella.
"Se me volteó mi mundo, pensar que puedo perder a mi esposa, ¿qué va a pasar con mis hijos?", dice angustiado el soldado.
Jack y Francis se conocen desde que iban a la escuela secundaria de Coldwater Canyon, en Van Nuys. El soldado es hijo también de padres guatemaltecos.
De su padre Jack no sabe nada, y de su madre, doña Vilma Doris, que fue deportada hace cinco años y quedó sola en Guatemala. Ahí la señora solía vivir con la menor de las hijas, hasta que el año pasado unos pandilleros la asesinaron cuando llegaron a la tienda en la que trabajaba a cobrar la "cuota de extorsión" y que el dueño no quiso pagar.
El próximo 9 de diciembre la pareja tiene una audiencia con el juez de inmigración como parte del proceso de lucha que han iniciado para evitar que Francis sea deportada a su natal Guatemala.
—¿Y qué harías si la deportan?
"No sé, pero me destrozarían la vida, porque ellos son mi vida", responde Jack mientras carga a la pequeña Alana.
La historia de Jack y Francis es parte del documental "In their boots" que lleva a cabo Brave New Foundation. El episodio de los Barrios, llamado "La Segunda Batalla", se estrenará el próximo martes en Los Ángeles en el National Center for the Preservation of Democracy ubicado en el 111 al norte de la avenida Central.
"In their boots es una serie documental sobre los impactos que tienen las guerras en Irak y Afganistán en nuestro país, en las comunidades, las familias y los soldados", explica Richard Ray Pérez, productor del filme. "El objetivo es mostrar un ejemplo de la importancia de empezar a luchar por la reforma de las leyes de inmigración. Si alguien como Jack fue a Irak y luchó por este país, regresa herido emocionalmente con el estrés postraumático y se encuentra con que le van a deportar a la esposa, algo está mal".