WASHINGTON (AP) _ El gobierno federal arrestó y deportó cifras récord de indocumentados "casi 350 mil" en los últimos 12 meses, indicaron las autoridades, y también naturalizó a más de un millón de estadounidenses nuevos en ese periodo, un número sin precedentes.
Funcionarios del gobierno del presidente George W. Bush consideran que estos son grandes logros dentro de un sistema que el presidente electo Barack Obama en su página de internet llama "estropeado y saturado".
"Estamos viendo el tipo de resultados que el país no ha visto en muchos años", dijo el mes pasado Michael Chertoff, secretario de Seguridad Interior.
De acuerdo con cifras de las secciones regionales de la Oficina de Servicios de Ciudadanía e Inmigración, la deportación de al menos 349 mil indocumentados en los últimos 12 meses significa un aumento de 20% sobre el mismo período anterior.
Las autoridades federales deportaron en el mismo lapso al menos 53 mil inmigrantes sin documentos del centro y sur del estado de Texas, que colinda con México. También repatriaron a unos 16,300 indocumentados del norte de Texas y de Oklahoma.
Cuando el Congreso no aprobó una reforma migratoria amplia en el 2007, el gobierno incrementó la aplicación de las leyes de inmigración que ya se habían publicado. Las autoridades también contrataron a más personal para que procesara las solicitudes de los inmigrantes que desean entrar legalmente al país.
Estas modificaciones derivaron en el incremento de arrestos de inmigrantes ilegales y de los empleadores que los contratan; así como una reducción en la cantidad de tiempo que se requiere para procesar las solicitudes de inmigración: ahora el proceso de las solicitudes de naturalización se lleva de nueve a 10 meses, en comparación con los 16-18 meses necesarios antes del cambio.










