Mirthala Salinas (FOTO:EFE)
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"No tiendo a arrepentirme de lo que hago, al contrario, saco lo bueno y sigo adelante. Pero todo lo que pasó se queda pequeño al lado de la muerte de mi madre y de mi padre", comentó.

Salinas afirmó que su fortaleza de carácter le permitió superar el adiós de sus progenitores, en ambos casos por cáncer (de páncreas su madre y de pulmón su padre) en un plazo de quince meses, y no caer en una depresión.

Una época dura que coincidió con su acercamiento a Villaraigosa.

Salinas admitió que la idea de que pueda desarrollar un tumor, tal y como pasó con sus padres, es algo que le ronda la cabeza, aunque no le quita el sueño.

Existe una posibilidad muy alta de que algún día yo lo tenga, sí. Pero no me voy a acobardar por ello. Si me toca... no me quedará más que ser fuerte como fue mi mamá", aclaró, que se presta voluntariamente a controles médicos semestrales como parte de una investigación genética sobre el cáncer.

"Quiero contribuir a concienciar sobre esta enfermedad que no se compadece de nadie".

Orgullosa y feliz, con la nueva etapa de su vida, la periodista exhibió su embarazo de siete meses y declaró que prevé dar a luz a su primogénita, a la que llamará Natalí, sobre el 29 de diciembre.

"Me gustan mucho las niñas y me inclinaba por una, pero quiero tener tres hijos, o al menos la pareja y que tengan más o menos las mismas edades", confesó Salinas entre la emoción de ser madre y los temores por la responsabilidad que ello supone.

"Nunca lo había visto así, pero ya entiendo el reto de criar a unos hijos en esta sociedad con bandas, drogas, enfermedades... Quiero que mi hija sea mi mejor amiga y convertirme en su cómplice para que cuando algo le pase que me lo cuente a mí y no a sus amigas", declaró.