La ex presentadora de televisión Mirthala Salinas, que mantuvo una relación sentimental con el alcalde de Los Ángeles, ha recuperado la sonrisa tras unos años difíciles gracias a su inminente maternidad y sus posteriores planes de boda, aseguró .
A sus 36 años, la reportera de origen mexicano confesó haber encontrado la tranquilidad que necesitaba para poner orden en su vida con el apoyo de su familia, así como de su prometido, Yanni Raz, un agente inmobiliario que era su novio antes de su romance con el político Antonio Villaraigosa.
"Tengo una pareja que es una persona muy madura, es mi mejor amigo y mantenemos una relación sana y bonita", explicó Salinas, que volvió con Raz poco después de que finalizase su affair con el mandatario angelino y espera casarse en 2009.
"Toma mucha madurez poder aceptar todo lo que pasó", insistió en referencia a la actitud demostrada por su novio.
Aquella relación que la hizo famosa acabó en octubre de 2007, no sin antes llenar páginas de periódicos, forzar la salida de Salinas de KVEA (Canal 52), la estación local de Telemundo donde trabajaba y dejar a la periodista en una delicada situación personal y profesional.
Decidida a mirar al futuro, Salinas no quiso valorar su actual relación con Villaraigosa, aunque afirmó que nunca se ha sentido decepcionada por él, que siempre fue honesto con ella.
Fiel al dicho de "lo que no te mata te hace más fuerte", Salinas insistió en que su polémico romance — mientras era amante de Villaraigosa dio la noticia en televisión de que el alcalde se separaba de su mujer tras 20 años de matrimonio— y el trágico fallecimiento de sus padres le han servido para crecer como persona.
"No tiendo a arrepentirme de lo que hago, al contrario, saco lo bueno y sigo adelante. Pero todo lo que pasó se queda pequeño al lado de la muerte de mi madre y de mi padre", comentó.
Salinas afirmó que su fortaleza de carácter le permitió superar el adiós de sus progenitores, en ambos casos por cáncer (de páncreas su madre y de pulmón su padre) en un plazo de quince meses, y no caer en una depresión.
Una época dura que coincidió con su acercamiento a Villaraigosa.
Salinas admitió que la idea de que pueda desarrollar un tumor, tal y como pasó con sus padres, es algo que le ronda la cabeza, aunque no le quita el sueño.
Existe una posibilidad muy alta de que algún día yo lo tenga, sí. Pero no me voy a acobardar por ello. Si me toca... no me quedará más que ser fuerte como fue mi mamá", aclaró, que se presta voluntariamente a controles médicos semestrales como parte de una investigación genética sobre el cáncer.
"Quiero contribuir a concienciar sobre esta enfermedad que no se compadece de nadie".
Orgullosa y feliz, con la nueva etapa de su vida, la periodista exhibió su embarazo de siete meses y declaró que prevé dar a luz a su primogénita, a la que llamará Natalí, sobre el 29 de diciembre.
"Me gustan mucho las niñas y me inclinaba por una, pero quiero tener tres hijos, o al menos la pareja y que tengan más o menos las mismas edades", confesó Salinas entre la emoción de ser madre y los temores por la responsabilidad que ello supone.
"Nunca lo había visto así, pero ya entiendo el reto de criar a unos hijos en esta sociedad con bandas, drogas, enfermedades... Quiero que mi hija sea mi mejor amiga y convertirme en su cómplice para que cuando algo le pase que me lo cuente a mí y no a sus amigas", declaró.
La periodista, que se incorporó en febrero a la plantilla de W Radio 690 AM de Los Ángeles donde presenta el programa matinal Hoy por Hoy, expresó su amor por su profesión y restó importancia a cómo le trataron sus compañeros cuando ella se convirtió en noticia.
"Creo que a lo mejor yo lo hubiese hecho igual, no me voy a hacer la víctima, no me gusta invadir la privacidad de la gente pero no los juzgo, estaban haciendo su trabajo", concluyó.