PUERTO VALLARTA, Mexico.— Es posible que las autoridades mexicanas jamas imaginaron las catastróficas consecuencias que tendrían, sobre todo en el sector turístico, las medidas tomadas para evitar la propagación del virus AH1N1 en este país. Para dar una idea, la ocupación hotelera en este popular puerto durante las semanas mas críticas de la crisis, fue de entre 5% y 10%.
"Era muy triste ver el malecón solo; el problema de la gripa ocasiono que hubiera cierre de negocios y perdida de empleos", dijo el sábado el interprete Alejandro Fernández momentos antes de que comenzara Jalisco en Vivo 2009, un megaconcierto gratuito efectuado en el centro de esta ciudad, cuyo fin fue reactivar la afluencia de turismo en México.
Lo que fue calificado como un evento sin precedentes en esta localidad debido a su magnitud y al número de artistas que se unieron a la causa, tuvo como artífice al propio Fernández, quien con el afán de demostrarle al mundo "que México está preparado para recibir a los turistas", convocó a varios de sus amigos cantantes.
Originalmente, Fernández tenía planeado ofrecer en mayo un concierto gratis en Guadalajara, que marcaría el cierre de su extensa gira Viento a favor; sin embargo, la presencia del virus lo obligo a posponerlo. La reposición del evento vino con un plus y otro tipo de formato: en lugar de un solo concierto serían dos, uno en Puerto Vallarta y otro en Guadalajara —que se efectuará el sábado próximo—, y en el escenario no solo estaría Fernández, sino todos sus convocados, que en esta ocasión fueron 16.
"Ninguno de ellos está cobrando nada", dijo Fernández, quien posee una casa en Punta Mita, playa localizada en el estado de Nayarit pero muy cercana al puerto de Vallarta. El patrocinio corrió por cuenta del gobierno del estado, la Secretaría de Turismo de Jalisco, otras entidades federales y Televisa.
El concierto, que estaba programado para comenzar a las 8 de la noche, y que tendría una duración de cinco horas, inicio a las 9 debido a un chubasco que no paró sino hasta pasadas de las 10. Al final, la jornada se extendió mas de lo previsto y terminó a las 3 de la mañana del domingo. Aun así, la gente abarrotó calles, balcones y cuanto hueco estaba disponible a lo largo del estrecho malecón. Las autoridades no lograron ponerse de acuerdo en cuanto al número de asistentes; algunos calcularon que se reunieron 20 mil personas, mientras que otros dieron cifras de hasta 100 mil.
La apertura del concierto estuvo a cargo de Belanova, grupo de pop electrónico que tocó dos piezas. De hecho, toda la primera hora estuvo plagada de música de este genero interpretada por figuras como Fanny Lu, Coti, Maria José, Noel Schajris, Gianmarco y Sandoval. Aunque es difícil que en un lapso tan limitado, como el que tuvo la mayoría, los artistas puedan lucir sus dotes sobre la tarima, la presencia de una completa y bien armada banda de músicos permitió que la velada fuera de verdad espectacular.
Enrique Iglesias fue de los pocos invitados que interpretaron mas de dos temas. Y no era para menos, porque después de Alejandro Fernández fue la primera gran celebridad —si se lo compara con quienes lo antecedieron— que subió al escenario. Era de esperarse que su actuación fuera de las mas celebradas de la noche, sobre todo por su ya conocida intrepidez de bajarse del escenario y mezclarse entre la gente.
Fernández, como anfitrión, interactuó en ocasiones con sus invitados y en ocasiones tuvo sus segmentos solo. Su mejor momento fue cuando se vistió de charro y cantó temas rancheros, sin lugar a duda su mayor fortaleza y donde luce mas su innegable calidad vocal.
Este segmento y la participación al final de esta extensa jornada del guerrerense Joan Sebastian y su banda, fueron los únicos momentos folklóricos del evento, por así llamarlos. En balance, además de agotador y con demasiados tiempos muertos —por los constantes cambios entre un artista y otro— el concierto estuvo en exceso inclinado al pop y dejo de lado otros géneros —como el rock, la música tropical y la música regional mexicana—, que le hubiera dado mas diversidad y dinamismo a la jornada.
Este tono podrá verse compensado en el concierto del sábado, cuya lista incluye a Gloria Estefan, gran amiga de Fernández. Otra de las grandes figuras de esa edición sera Paulina Rubio. Iglesias y Sebastian no podrán participar aunque el resto, como Alek Syntek, Reyli, Haash, y Luis Fonsi —que tuvieron una destacada actuación el sabado— repetiran en la Minerva de Guadalajara, monumento recientemente adoptado como el símbolo tapatío, donde se espera la presencia de un millón de personas.