El mes pasado, su cumpleaños número 17 pasó inadvertido para Allison Iraheta. Se acordó de él hasta que recibió una mini fiesta sorpresa.
Esta fue tan sólo una de las consecuencias que tuvo en la vida de la cantante su participación en el popular show American Idol de la cadena Fox.
Por meses, la vida de la intérprete giró alrededor de grabaciones, ensayos y clases de canto.
Tras ser eliminada la noche del miércoles, Iraheta asegura que siempre soñó con ser parte del concurso de canto y por eso está contenta de haber sido una de los cuatro finalistas.
"Me siento muy bien, aunque me hayan sacado. Desde que empezó el show quería audicionar porque sé que le da oportunidades a muchas personas... Me siento muy bien de haber llegado tan lejos", dijo Iraheta vía telefónica a La Opinión desde Nueva York, ciudad donde hizo una ronda de entrevistas con programas nacionales.
Ahora que ya no es más una de los concursantes, los productores del show permiten que la pelirroja dé entrevistas a los medios de comunicación. No obstante, y a pesar de hablar español, la charla que tuvo este diario con la joven tuvo que ser en inglés por indicaciones de los publicistas de la emisión.
Iraheta aseguró que aunque el odiado juez Simon Cowell criticó las canciones que interpretó en la competencia, ella no se arrepiente de ninguna de las cosas que realizó en dicho programa. Por otra parte, también recibió varios elogios del resto de los jueces que recalcaron su buena actuación vocal en el escenario.
Conocida por sus influencias musicales y apariencia rockera, agregó que espera no ser parte de otro reality show, pero que sin pensarlo dos veces, volvería a participar en American Idol porque fue "una experiencia impresionante".
La residente de Downey, que hasta hace poco vivía en Huntington Park, agregó que el participar en el programa "es otro mundo", debido a la apretada agenda de trabajo a la que son sometidos los concursantes dentro y fuera del show.
En un día normal, explicó, ensayaban para su actuación en vivo desde temprano en la mañana para después quizá salir a comprar su vestuario y volver a ensayar con el grupo para la actuación de todos juntos.
La descendiente de un matrimonio salvadoreño también aclaró la controversia en la que se vio involucrada tras haber ganado Quinceañera, otro reality show, con la cadena Telemundo hace unos años. Parte del premio que recibió de esa ocasión era un contrato con una disquera, lo cual va contra las reglas del programa de habla inglesa.
"Realmente nunca recibí ese contrato, así que no debe de haber ninguna polémica... Yo me negué a firmarlo porque sabía que si lo hacía no podría audicionar para American Idol", aseguró.
El hecho de haber sido la única latina dentro de los 13 finalistas, aseguró, tampoco lo sintió como una presión para hacer las cosas mejor que el resto de los demás ya que dar lo mejor de sí fue siempre parte de sus planes.
Aseguró que su mamá, quien la acompañó durante su estancia en el programa —porque Iraheta es menor de edad—, "estaba nerviosa todo el tiempo" al igual que el resto de su familia que incluye a su papá, una hermana y un hermano.
El tener el apoyo de su madre, aseguró, la hizo sentir muy bien, aunque no lo consideró una ventaja sobre el resto de los otros concursantes que no necesitaban de un acompañante por ser mayores de edad.
"Todos estábamos ahí por la misma razón", aseguró sobre el enfoque de todos por ganar el programa y obtener un contrato discográfico.
Sin embargo, por ahora está enfocada en prepararse para la presentación que tendrá en la final de esta temporada de American Idol, así como la gira de conciertos que hará con los finalistas del show. Como parte de este proyecto, se presentará con sus compañeros el próximo 16 de julio en el Staples Center de Los Ángeles.
No obstante, adelantó que no cantará canciones en español durante esta gira aunque no descarta incluir temas en ese idioma en un disco futuro.
"Después de American Idol voy a tratar de mostrar al público mi talento", terminó y agradeció a sus seguidores por su apoyo.