Aunque a Ximena Sariñana no le guste el término "por ser demasiado pretencioso", ella pertenece a la generación más joven de las denominadas divas mexicanas.
Se las llama así no por su actitud, sino porque han sido un grupo de mujeres —desde las más veteranas como Astrid Hadad y Liliana Felipe, pasando por más jóvenes como Magos Herrera y Ely Guerra—, que en un momento dado decidieron entrar al ruedo de la música sin pedirle permiso a nadie, sin pedir opinión a nadie. Y con o sin la ayuda de una disquera, se pusieron a grabar desde ópera hasta rock alternativo, bossa nova y música de protesta.
Ximena lanzó hace un año Mediocre, un disco que se pasea entre el jazz y el blues que le ha traído tantas sorpresas como satisfacciones. Nominaciones, premios, altas ventas y una rotación en las radios mexicanas son sólo algunas de las señales de que Ximena no se equivocó cuando decidió correr el riesgo de comenzar una carrera en la música a pesar de que el público la tenía plenamente identificada como actriz de telenovelas y de películas.
En este mes, la artista comenzó su primera gira oficial por Estados Unidos, y pasará por el sur de California para tocar en dos clubes. Esto es lo que tuvo que decir al respecto hace unos días desde Guadalajara, donde actualmente reside.
Hay otros artistas que también viven en esa ciudad, que aunque grande todavía es considerada provincia. ¿Qué le ofrece a una artista como tú?
Me gusta mucho la ciudad, y nos venimos a vivir para acá yo y mi novio. Pues yo creo que ya cambió. Hay un movimiento fuerte de contracultura; lo que pasa es que aquí en Guadalajara dicen que la gente es muy apática, que la gente no va mucho a conciertos, que no sale a conciertos, que no le gusta comprar mucho, que es como el público más difícil de México, pero creo que a raíz de eso se ha creado una contracultura en la que hay muchísima gente que está constantemente creando cosas para hacerse a la ciudad. Yo creo que ese público en Guadalajara está cada vez creciendo.
Hay un movimiento de música electrónica fuerte y sólido.
Sí, pero también de otras cosas. Hay un movimiento de jazz, de rock —hay mucho rock aquí también— muchos festivales están como empezando a tomar un poco más de presencia y gente sobre todo haciendo cosas nuevas, queriendo hacer cosas nuevas y eso es muy importante.
Empiezas tu primera gira oficial en Estados Unidos. ¿Qué esperas?
Pues estoy muy contenta de que vaya a suceder y emocionada a ver qué tal nos va por allá.
‘Mediocre’ sorprendió a muchos pero más que a nadie a ti, ¿no es así?
Sí, sí, por supuesto. Uno nunca se espera que le vaya bien. No sabía qué esperar a partir de que sacamos el disco pero estoy contenta con el resultado.
¿Qué te hizo pensar que el disco podría funcionar? Tu género es muy alternativo.
Pues no, no hubo ninguna señal así clara. Lo más claro que hubo fue que a partir de que yo abrí una página de internet la gente empezó a ir, a acudir a la página, a escuchar las canciones, a ir a los conciertos y todo eso sin tener un disco en la calle, y creo que eso ayudó mucho.
¿Qué ha pasado con tu carrera como actriz, ahora que estás tan ocupada con la música?
Pues ahora estoy más dedicada a la música que a la actuación pero voy a promocionar una película en la que estuve, que se llama Enemigos íntimos, en mayo, aquí en México. Todo es una cuestión de darte tiempo, de darte el tiempo de hacer lo que quieres.
¿A la gente le ha costado trabajo despegar la niña fresa de las películas de la cantante y creadora de música?
Pues no creo, ¿eh? No les ha costado trabajo. Creo que todo ha sido bastante fluido y la gente se da cuenta de que se trata de algo auténtico.
El disco ya tiene un año. ¿Cuándo piesas volver a grabar?
Nosotros pensamos que este año todavía es bueno para la promoción internacional del disco. Yo creo que regreso a los estudios a finales de este año para sacar algo nuevo el próximo año.
¿Tienes idea de qué estilo será?
No tengo determinado qué estilo voy a hacer, pero más bien sigo escribiendo y dejo solito que el estilo se defina por sí solo.
Los premios y reconocimientos son importantes para muchos artistas. ¿Disfrutas ir a esos eventos? Se te ve muy feliz en las alfombras rojas.
Pues no, en realidad no. Más bien soy fotogénica (risas). No, no disfruto para nada. La verdad es un punto y aparte, o sea, es un extra un plus o un menos, dependiendo de cómo te sientas, pero yo creo que si te lo ganas qué padre y si no pues no importa.