Cuando el reconocido pianista cubano Jesús "Chucho" Valdés grabó su primer disco con su legendario padre Ramón "Bebo" Valdés, era natural que el CD llevara el título de Juntos para siempre.
El disco, que salió al mercado en 2008, es el principal contendiente en la categoría de jazz latino para los Latin Grammy esta semana.
"Me siento feliz con la nominación. ¡Figúrate tú, si no! Este es el primer disco que hago con mi padre y tomamos la nominación como un reconocimiento al trabajo que juntos estamos elaborando", dijo Chucho a La Opinión, vía telefónica desde La Habana, a pocos días de haber finalizado una gira de conciertos por Italia, Japón y Australia.
De ganar el galardón musical, los dos músicos tendrían entre ambos un total de 14 premios Grammy o Latin Grammy: Chucho, de 68 años de edad, tiene cinco y Bebo, de 91 años, siete.
Chucho, fundador y director de la banda cubana de jazz latino Irakere, comentó que él y su padre bautizaron el nuevo disco con el nombre de Juntos para siempre en alusión a lo que actualmente viven en su relación de padre e hijo.
"Sabes... en estos últimos años estoy aprovechando al máximo todo momento junto a mi padre porque estamos recuperando todo ese tiempo que estuvimos separados cuando él se fue a vivir a Suecia", señaló Chucho.
Bebo abandonó la isla el 26 de octubre de 1960, cuando Chucho tenía 19 años. Originalmente se fue a México pero durante una gira europea decidió quedarse en Estocolmo, donde se casó por segunda vez y formó una nueva familia.
No fue hasta 40 años después cuando padre e hijo se reencontraron. En el 2000, el cineasta español Fernando Trueba los reunió para el documental (y disco) Calle 54, donde Chucho y Bebo tocaron juntos La Comparsa de Ernesto Lecuona.
Chucho contó que la decisión de producir Juntos para siempre la tomó en conjunto con su padre luego de concluir la grabación de Calle 54.
"A partir del documental decidimos con mi padre seguir tocando el piano juntos hasta cuando Dios no lo permita", expresó Chucho.
Para la grabación de Juntos para siempre, los músicos veteranos se sentaron ante dos pianos de cola para ejecutar las melodías a punteo intercalado y acompañamiento mutuo.
"Para mí esta producción musical es más que un disco", sostuvo Chucho. "Es la realización de un sueño personal y de toda la familia, especialmente de mi abuela Caridad, la mamá de Bebo, quien siempre me dijo: ‘trata de tocar el piano igual que tu padre, trata de imitarlo... porque algún día quisiera verlos tocar juntos en conciertos en teatros".
El compositor de Live in Newport denotó que por eso el disco está dedicado a la memoria de Caridad.
"Mi padre ha sido mi maestro, mi ídolo, mi profesor de la vida... y tocar el piano con él para este CD fue para mí una bendición", apuntó Chucho.
Comentó que entre ambos seleccionaron las 12 piezas del álbum, que básicamente recuerda algunos temas de la música tradicional cubana de los años 40 y 50, que "siempre tocamos con papá en casa cuando yo era un adolescente y él vivía en Cuba".
El álbum de los Valdés abre con las melodías Preludio para Bebo, que Chucho compuso a su padre. Luego sigue el tema Descarga Valdés, que Bebo dedicó a su primogénito.
El disco también posee algunas piezas estándar del jazz, como lo es Tea for Two, y cierra con La Conga del Dentista, que Chucho compuso a su odontólogo.
Chucho aseguró que las melodías Sabor a mí, y Lágrimas Negras, fueron los temas que más le llegaron al corazón debido a que las tocó en 1960, como pianista de la orquesta Sabor de Cuba que su padre creó en Cuba.
"Mi padre es el pianista que influenció mi estilo de tocar la música cubana y el jazz latino", dijo. "Y los jazzistas Bill Evans, Red Garland y Wynton Kelly en la forma como interpreto el jazz puro".
Con estos proyectos musicales que Chucho hace con su padre, está recuperando las décadas que estuvo separado de él. "Tú sabes, son momentos que estamos disfrutando al máximo, por que son momentos que la vida nos ha dado para estar para siempre juntos", concluyó.
Chucho tiene seis hijos, entre los 45 y tres años y Bebo siete. Toda la ascendencia Valdés, a excepción de dos, son músicos.