En cuanto llegó no pudo resistir la tentación. Al ver aquella galería con tantos estilos de guitarras le fue imposible no tocar; la imagen era similar a la de una niña en una tienda de juguetes.
Callada y toda quieta, Julieta Venegas rasgaba las cuerdas de una de las vihuelas antes de comenzar la entrevista ayer. Era el lugar ideal para encontrarse con la música y con su origen.
Durante poco más de una hora, Venegas hizo por primera vez un recorrido en auto —aunque de pocas cuadras— por el Este de Los Ángeles, un área salpicada de cultura chicana y con una gran población mexicana.
"He estado muchas veces en Los Ángeles, pero sólo he venido a mis presentaciones; no conozco bien [esta área]", comentó Venegas, quien aunque nació en Long Beach nunca ha vivido en Estados Unidos.
La entrevista se realizó en Candelas Guitars, una tienda de guitarras con una historia de más de 70 años. Es el taller en donde tres generaciones de artesanos de origen mexicano continúan fabricando lo que muchos consideran los mejores instrumentos de cuerdas del mundo.
No era fortuito. La intención fue que la intérprete de Algo está cambiando se sintiera rodeada de lo que más le apasiona: los instrumentos musicales. De los sonidos de lo conocido y lo desconocido.
Fue relativamente de manera similar como decidió incluir en su reciente álbum, Julieta Venegas—MTV Unplugged, una mezcla de nuevos sonidos. Estos han marcado una gran diferencia entre sus trabajos anteriores y lo más reciente. En el álbum incluyó canciones de sus anteriores discos y cuatro nuevas composiciones.
"El año pasado, en mi cumpleaños, me llevaron un mariachi, y cuando escuché la vihuela me quedé sorprendida y dije: ‘Yo quiero esto’", cuenta mientras uno de los propietarios de la tienda, Tomás Candelas, le explica cómo se fabrica ese instrumento.
Lo mismo le ocurrió con otros "timbres", con los que quiso experimentar, como el serrucho (una lámina de acero que simula esa herramienta) o el cavaquinho, que compró en uno de sus viajes a Brasil y que había escuchado en la música de Marisa Monte, con quien hizo el dueto Ilusión, que viene en el nuevo disco.
La cantante y compositora de Limón y sal cuenta que comprar instrumentos "es muy divertido, me fascina", porque es la manera en que crea sus composiciones.
Durante el tiempo que duró la entrevista, Venegas conoció nuevos instrumentos, como el tresillo, una guitarra de seis cuerdas en pares —que llamó mucho la atención de la intérprete—, y otro como el requinto jarocho, con el que tocó unas notas mientras Candelas le explicaba la diferencia acústica en comparación con otros requintos.
A un mes de haber salido a la venta su nuevo disco y el DVD del desconectado, Venegas dice haber sentido una respuesta muy positiva del público.
"Ha sido muy padre a pesar de que no se trata de un disco [de material] nuevo. Pero yo lo viví como si lo fuera porque estaba en un proceso de arreglos, de composiciones, y bueno, para mí lo fue así", comentó la interprete de Esta vez, quien volverá a la ciudad para participar en el Reventón Super Estrella en agosto.
La realización de este disco fue un sueño hecho realidad para la artista tijuanense. Fue un proyecto que, aunque no fue pensado o planeado con mucha anticipación, "fue algo que se dio en su momento".
"Fue un reto poder hacerlo. Yo fui quien lo propuso a MTV; me dijeron ‘sí’ y todo cayó en su lugar; tenía todas las piezas y sucedió", platicó Venegas, quien es una mujer tranquila, tímida, aunque no por ello deja de expresar su fortaleza y autenticidad.
Durante la entrevista se habló mayormente de su proyecto musical. La intérprete de Ilusión —una de las cuatro nuevas composiciones de su disco—, defiende a capa y espada su vida personal y familiar.
Asegura que no le gusta hablar de su vida privada, aunque las canciones que escribe expresen un poco sus sentimientos personales.
"Mi vida emocional tiene mucho que ver con lo que hago porque yo escribo la letra de mis canciones", expresó.
Venegas no quiere revelar si tiene novio, si desea volver a casarse o si quiere tener hijos.
"No tengo la menor idea [de si me voy a volver a casar]; estoy contenta con mi vida y con lo que he hecho. Creo que las mujeres ahora nos realizamos de muchas maneras y no sólo con el marido o con los hijos. Estoy disfrutando de este momento y esperando que la vida me dé tiempo para todo lo que quizás quiera vivir en otro momento", afirma.
También deja ver que es una joven como muchas otras, a quien le gusta la moda, aunque para ella hay grandes diferencias.
"La moda me gusta porque es proyectar un poco de lo que eres; lo que no me gustan son las marcas. Me parece una tontería llevar más en alto un nombre [de diseñador] que lo que usas".













