“El jefe” llegó pasadas las 8:00 p.m. tan feliz como si hubiera sido por la mañana. Con ropa deportiva y sus maravillosos y envidiados “blingbling”, Daddy posó para las cámaras y atendió a la prensa congregada afuera del establecimiento.
Luego fue escoltado hasta uno de los salones privados. Allí le esperaban las dos afortunadas ganadoras y sus respectivas acompañantes.
Como tenía mucha hambre y estaba ilusionado por el buen nombre del restaurante, le sirvieron de inmediato. Del menú escogió vaca frita y arroz con frijoles negros. Y, por supuesto, que quedó muy satisfecho.
Nada de fotos en la cenaDaddy cuida mucho su imagen y sus momentos personales como el de la hora de comer, así que pidió que no le tomaran fotos durante la comida. Entonces le dije que hacía bien, que los reyes y los sacerdotes no permitían ser fotografiados durante sus comidas. Y me respondió: “Pero yo no soy un rey”.
Perfectamente peinado, no pude evitar tocar su pelo. Se lo pedí y concedió: no dudé ni un segundo. Luego me explicó que usa el gel de su propia línea de productos.
Hizo las paces con su mamáLa actriz Laura Zapata ha sacado la “banderita blanca de la paz” y se ha reconciliado con su madre Yolanda Miranda. La mayor de las hermanas de Thalia no pierde oportunidad de hacer publicidad a costa de sus asuntos personales y concedió una entrevista exclusiva a la revista TV Novelas. Allí sale abrazando a su madre y muestra la cartita en donde le dice a su progenitora: “Mamá, agradezco profundamente tu ‘presencia’ en Barrientos. Laury”.
Hay que destacar que escribió “presencia” así, con “s” y “c”, cuando es con una sola “s”. Luego estampó un beso con lápiz labial.
Pee Wee se desnudaEl controvertido Pee Wee, que integró el grupo de Abe Quintanilla y no terminó de muy buenas maneras, se ha lanzado como solista, y hasta ahora ha demostrado que el asunto de la publicidad lo maneja a las mil maravillas.
Identificado entre sus fans y la prensa por su sencillez y carisma, Pee Wee no ha tenido reparos en decir que es machista como su padre, pero que sabe controlarse. Añadió que había sufrido mucho por la adicción al alcohol de su progenitor, que llegó a pasar por rehabilitación.
Y eso no es todo: también confesó el deseo de que su hijo sea igual que él.
El joven de 19 años asegura que es cariñoso, familiar, romántico, tierno, juguetón... en fin, un verdadero estuche de variedades.
Pee Wee canta ahora baladas y música pop en inglés. Siempre se comenta que volverá con los Kumbia Kings, a pesar de que eso ya es historia del pasado. A no ser que surja un reencuentro con muchos $$$$ y lleguen a un arreglo.
Exposición de ‘Caretas’Una atractiva exhibición titulada “Caretas”, fue presentada el pasado 4 de agosto en la sede social del Centro Cívico Cultural Dominicano, que preside la doctora Marilú M. D. Galván.
La muestra, que estuvo abierta tanto a a los socios como al público en general, fue presentada por Joel Brujan. La colección está compuesta por máscaras paganas y religiosas.
Al finalizar, hubo una recepción. El CCCD está en el 619 Oeste de la calle 145 de Manhattan, donde se presentan exhibiciones y conferencias culturales.
¡Que alguienme explique!Así es como dice uno de los personajes del carismático Eugenio Derbez. Quisiera que alguien me explicara cómo es posible que dos personas rompan su matrimonio y se digan adiós con un tremendo abrazo y, por su puesto, se dejen captar por la lente de un paparazzi.
Se trata de Ludwika Paleta y Plutarco Haza, quienes después de once años de matrimonio y un hijo, Nicolás, de 9 años, han decido poner punto y final a la unión.
A Ludwika se le vio en ocasiones con Pablo Montero de manera cariñosa, pero como estaban haciendo una novela se excusaron con que eran buenos compañeros.
Sin embargo, a lo largo de todos estos años, tanto a ella como a él se les ha visto con otras personas. Por ejemplo, a Plutarco con Ana de la Reguera y Fernanda Carrillo. Y, más recientemente, con Patricia Vázquez, su compañera en la telenovela “Pobre rico pobre”.
A Ludwika sólo pudieron “cacharla” con Pablo Montero, quien, por cierto, se encontraba por los alrededores cuando ocurrió la despedida. Dicen que fue pura casualidad...








