BOGOTÁ, Colombia - El profesor británico Gerald Martin se declara impactado por la clarividencia de Gabriel García Márquez (Aracataca, 1927), atributo que, antes de conocerlo, pensó era un mito.
"Él ve cosas que otros no ven", aseguró a REFORMA, vía correo electrónico, el autor de la primera biografía autorizada del Nobel colombiano, Gabriel García Márquez. A Life (Una Vida), publicada en inglés bajo el sello editorial Bloomsbury.
Desde diciembre de 1990, Martin emprendió un ambicioso proyecto, movido, según confiesa, por la ingenuidad, que incluyó decenas de conversaciones con el laureado escritor colombiano.
Además se entrevistó con figuras como los escritores Álvaro Mutis, Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa, varios ex Presidentes colombianos, el ex Premier español Felipe González y el líder cubano Fidel Castro, así como con familiares, incluida la madre, y amigos del Nobel.
La versión en español de la obra verá la luz el próximo año.
-¿Qué te motivó a emprender un proyecto tan ambicioso como escribir la biografía de Gabo?
Mi ingenuidad. Pensé que sería interesante y apasionante —y lo fue, desde luego—, pero no tomé en cuenta el lado arduo e incluso interminable de la tarea; ni tampoco mis propias limitaciones.
-¿Cuáles son los principales aportes del libro en comparación con las memorias de Gabo, "Vivir para contarla"?
El más obvio, pero también el más importante, es que la mía es una percepción desde afuera —más objetiva entonces, no digo más verdadera— y no desde adentro, como las memorias.
Además, el mío llega a sus 80 años y sus memorias sólo llegan, hasta ahora, a los 28.
-¿Cuáles fueron los principales desafíos que enfrentaste?
Gabo ha vivido tan intensamente y se ha escrito tan intensamente sobre él que los viajes, por una parte, y las lecturas, por otra, han sido muy extensos, costosos y agotadores, amén de fascinantes y apasionantes.
-A Gabo no le gusta que lo entrevisten. ¿Cuántos encuentros tuviste con él? ¿Y cuánto duró la entrevista más larga que te concedió?
Tienes razón, no le gustan las entrevistas y entonces yo no le pido entrevistas. Lo que hemos hecho siempre es conversar —40, 50 veces—, como si fuéramos amigos, como en cierto sentido realmente somos, aunque es, obviamente, una amistad muy particular, muy circunscrita y curiosa.
-¿Qué vivencias de Gabo tan mágicas como su obra no aparecen en sus libros y tú rescatas?
Casi todo aparece en sus libros. Demostrarlo es, quizás, uno de los aportes del libro que no mencioné. Lo que a mí más me ha impactado es su clarividencia, faceta que yo, antes de conocerlo, imaginaba era un mito. Pero él ve cosas que otros no ven.
-¿Cuáles son los secretos mejor guardados de Gabo que sacas a flote?
Dejo la respuesta a esta pregunta en la oscuridad para que la formulen los eventuales lectores.
-¿Qué es lo que te deja más satisfecho de esta biografía "autorizada"?
¡Haberla terminado! En serio, y sin querer aparecer mojigato, tengo la sensación de haber tratado de hacer justicia a García Márquez y al mismo tiempo a los lectores y al mundo de la cultura con un retrato a la vez positivo y crítico, es decir, matizado.
-¿Qué guiños has recibido de Gabo sobre esta biografía?
Terceras personas me han dicho que está contento. Pero aún no hemos hablado del asunto. Además, él es muy pudoroso en estas cuestiones.
-Al haberla terminado, ¿vas a seguir siendo el loco que persigue a Gabo, como él mismo te llamó alguna vez?
Sin duda. Ahora ya no será necesario perseguirlo tan fanáticamente porque la investigación básica ya está hecha y él merece un descanso, pero sigo con la versión larga. Tiene ya 2 mil 500 páginas y 6 mil notas que, como siempre digo, pienso publicar el día anterior a mi muerte.
-A Gabo no le gusta que lo entrevisten. ¿Cuántos encuentros tuviste con él? ¿Y cuánto duró la entrevista más larga que te concedió?
Tienes razón, no le gustan las entrevistas y entonces yo no le pido entrevistas. Lo que hemos hecho siempre es conversar —40, 50 veces—, como si fuéramos amigos, como en cierto sentido realmente somos, aunque es, obviamente, una amistad muy particular, muy circunscrita y curiosa.
-¿Qué vivencias de Gabo tan mágicas como su obra no aparecen en sus libros y tú rescatas?
Casi todo aparece en sus libros. Demostrarlo es, quizás, uno de los aportes del libro que no mencioné. Lo que a mí más me ha impactado es su clarividencia, faceta que yo, antes de conocerlo, imaginaba era un mito. Pero él ve cosas que otros no ven.
-¿Cuáles son los secretos mejor guardados de Gabo que sacas a flote?
Dejo la respuesta a esta pregunta en la oscuridad para que la formulen los eventuales lectores.
-¿Qué es lo que te deja más satisfecho de esta biografía "autorizada"?
¡Haberla terminado! En serio, y sin querer aparecer mojigato, tengo la sensación de haber tratado de hacer justicia a García Márquez y al mismo tiempo a los lectores y al mundo de la cultura con un retrato a la vez positivo y crítico, es decir, matizado.
-¿Qué guiños has recibido de Gabo sobre esta biografía?
Terceras personas me han dicho que está contento. Pero aún no hemos hablado del asunto. Además, él es muy pudoroso en estas cuestiones.
-Al haberla terminado, ¿vas a seguir siendo el loco que persigue a Gabo, como él mismo te llamó alguna vez?
Sin duda. Ahora ya no será necesario perseguirlo tan fanáticamente porque la investigación básica ya está hecha y él merece un descanso, pero sigo con la versión larga. Tiene ya 2 mil 500 páginas y 6 mil notas que, como siempre digo, pienso publicar el día anterior a mi muerte.