Nicolas Cage debe salvar al mundo en el filme de fantasía ‘Knowing’, que se estrena hoy. Summit Ent.]  
1/1

Si en la licuadora de casa se combinan escenas de Signs, con instantes de Close Encounters of the Third Kind, alguna que otra dosis de Final Destination y unas gotas de Village of the Damned, todo ello adornado con la música de Bernard Herrmann —el compositor favorito de Alfred Hitchcock— y Jerry Goldsmith —el legendario autor de las partituras de The Omen y Star Trek—, el resultado bien podría ser Knowing.

En el filme, que se estrena hoy, Nicolas Cage es John Koestler, padre de Caleb (Chandler Canterbury), quien un día en la escuela es testigo del desentierro de una cápsula del tiempo en la que 50 años atrás los estudiantes de su escuela habían depositado dibujos de lo que para ellos iba a ser el futuro.

Caleb recibe lo que dibujó Lucinda (Lara Robinson), una niña afectada por la depresión y constante nerviosismo. Pero Lucinda no dibujó nada, sino que escribió una sucesión numérica casi indescifrable.

Hasta el día en que John, un astrofísico, decide averiguar qué se esconde tras esas cifras. Y lo que descubre es terrorífico: Lucinda predijo en ese trozo de papel todas las mayores catástrofes humanas que acontecieron durante las cinco décadas posteriores, incluyendo tres de ellas que aún tienen que suceder. ¿Podrá John evitarlas a tiempo?

Prácticamente esta es la descripción de los primeros veinte minutos de película: intrigantes, exquisitamente filmados (por Alex Proyas, el cineasta responsable de esa obra maestra titulada Dark City), bien actuados (tanto por Cage como por el joven Canterbury).

Pero lo que más destaca de esos minutos —y de la hora posterior— es la excelente combinación de géneros cinematográficos: desde el cine de catástrofes (hay un accidente de avión simplemente impresionante, así como otro percance en Nueva York que será mejor no revelar pero que resulta horrendo) hasta el de suspenso (la descripción de cómo John se va percatando del poder inesperado que tiene en sus manos, siguiendo el estilo narrativo de M. Night Shyamalan, el autor de The Sixth Sense y Signs), pasando por el de terror (la súbita y terrorífica aparición de unos hombres misteriosos, todos ellos rubios, acercándose poco a poco a Caleb).